
Por Marcelo Gallardo
@emepege
El remate del Hotel Aquarium de Punta del Este fue declarado desierto luego de que el martillero encargado de llevar adelante la subasta no recibiera oferta alguna de parte de los pocos interesados presentes.
El remate particular, a instancias del dueño del complejo hotelero, el empresario local Marcos Malka, se cumplió en la mañana de este jueves en el lobby del hotel ubicado sobre la calle 9 a escasos metros de la esquina con la calle 10 de la Península.
El hotel cerró hace cuatro años y sobre la propiedad pesa una hipoteca según reveló el propio rematador, que recordó que quien comprara el bien solo debía consignar en el momento el diez por ciento de la suma total ofertada.
El rematador comenzó la subasta más de media hora después de lo fijado debido a la poca presencia de interesados, entre ellos quien escribe estas líneas.
Luego de explicar las características del remate, el martillero comenzó colocando una base de 1:200.000 dólares, suma que terminó con las intenciones de los presentes que esperaban una cifra notoriamente inferior a esa.
Después de consultar a los presentes para ver si alguno ofertaba la suma de base, el martillero declaró desierta la subasta.
Como informó Correo de Punta del Este años atrás, el mismo empresario Marcos Malka, propietario de los hoteles Tánger y La Foret, había comprado el edificio que ahora fue puesto a remate en más de setecientos mil dólares. En esa ocasión, fue un remate judicial que tuvo como actor al banco República, principal acreedor de la anterior firma.
Estrategia
El hotel Aquarium tiene 1057 metros cuadrados de superficie y cuenta con 48 habitaciones y diez cocheras. El edificio se desarrolla en planta baja y cuatro pisos contando con un solárium equipado con un yacuzzi. El remate fue una estrategia definida por el propio Malka para hacerse del capital necesario sin recurrir al sistema financiero para construir 44 habitaciones más en el hotel La Foret que en la actualidad cuenta con 59. Markos Malka es un destacado empresario que llegó a Punta del Este a comienzos de los sesenta desde la ciudad marroquí de Tánger, donde nació hace 88 años. Abrió entonces una reconocida casa de venta de fiambres en la parada 14 de la avenida Roosevelt reconocida por la calidad de sus productos. Luego pasó a la actividad hotelera al comprar un hotel de la calle 31 de la península llamado hasta entonces Uba Tuba. El nombre fue modificado por el de Tánger.
En el caso del ex hotel Aquarium, Malka reveló a Radio Universal la estrategia para conseguir esos fondos: Empecé pidiendo US$ 2.200.000, que es un valor real, ni caro ni regalado. Lo rebajé a US$ 1.800.000. Llegué a aceptar USS$ 1.500.000. Esa es la propuesta para venderlo. Después se verá lo que da el remate”. Malka compró el viejo hotel España en 770 mil dólares. Gastó una importante suma para renovarlo y luego invirtió medio millón de dólares en renovarlo.
Hotel España
El ex hotel forma parte del complejo edilicio compuesto, además, por una galería comercial y apartamentos. Este complejo fue construido a fines de los setenta y comienzos de los ochenta en el mismo predio que desde el año 1911 albergó al desaparecido “Gran Hotel España”, de los primeros del balneario. Este hotel abrió sus puertas, según las crónicas de la época, el 8 de diciembre de 1911 por su propietario, el empresario español Joaquín García. Su gerente fue el conocido José Míguez. El hotel fue equipado con lo mejor de la época, incluido un equipo generador de energía eléctrica que aseguraba el fluido a las habitaciones sino también a su cocina y a su equipo de cámaras de frío. Tenía un amplio local en playa Mansa para brindar todo tipo de servicios a sus clientes. También contó con un cine bar conocido como “el biógrafo” que exhibía las mejores películas de la época, entre ellas, las del cómico inglés Charles Chaplin. El teatro era dirigido por el enfermero del lugar Aramís Ramos. Con el correr de los años el hotel cambió de dueños.












