El Ministerio de Salud Pública (MSP), en coordinación con el sistema de salud público y privado, asignará 129 camas en los centros de tratamientos intensivos (CTI), 50 camas para rehabilitación de pacientes en recuperación posterior a COVID-19 y 71 unidades destinadas a pacientes con insuficiencia respiratoria aguda. El objetivo es atender la creciente demanda en terapia intensiva provocada por la evolución de la pandemia.
En un comunicado emitido por la cartera de Salud Pública, este jueves 25, se informa que el total de camas de cuidados intensivos (CTI) que se adicionarán en el sector público-privado será de 129 unidades y que estarán disponibles en los próximos días. Estas se suman a las otras 300 camas que se han incorporado en el país desde que comenzó la pandemia, con las cuales se había logrado alcanzar un total de 900.
La iniciativa se originó tras un proceso de racionalización por parte del sector mutual, que dispondrá de 75 unidades adicionales, mientras que la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) instalará 44 camas y el Hospital Militar, otras 10.
Por otra parte, a través de un convenio entre ASSE, el Ministerio de Salud Pública y el Banco de Seguros del Estado, se ofrecerán hasta 50 camas para pacientes en fase de recuperación posterior a COVID-19, lo cual permitirá descongestionar los centros de atención de casos agudos.
Finalmente, se generarán 71 unidades respiratorias para casos agudos —que pueden llegar hasta 76— y estarán instaladas en los hospitales de ASSE de todo el país, equipadas para realizar terapia de ventilación no invasiva para estabilización de pacientes afectados por el virus.
El comunicado también explica que, para lograr la implementación del plan de contingencia, se capacitó a 900 enfermeros y 300 médicos residentes.