La Suprema Corte de Justicia desestimó el pasado jueves 11 de noviembre el recurso de casación interpuesto por un ex empleado de las empresas del multimillonario argentino Alejandro Bulgheroni contra una resolución del tribunal de apelaciones que anuló un fallo en primera instancia que había condenado al referido empresario al pago de una importante suma por un supuesto adeudo laboral.
El caso fue tramitado en el juzgado civil letrado de 5º turno de Rocha, cuyo titular el 10 de abril de 2024 había condenado a las empresas Nuevo Manantial Sociedad Anónima y Agroland Sociedad Anónima al pago de 2.684.382 pesos por concepto de indemnización por despido, aguinaldo de egreso, 15% por daños y perjuicios preceptivos sobre rubros de naturaleza salarial y multa legal sobre dicha suma, más reajustes e intereses de conformidad con el decreto ley 14500 y ley 18572 hasta el día de la fecha.
En segunda instancia, por sentencia definitiva, el Tribunal de Apelaciones del Trabajo de 1º Turno revocó la sentencia de primera instancia impugnada y, en su lugar, absolvió a las demandadas de la condena impuesta por el juzgado rochense. No es la primera vez que los tribunales de alzada anulan fallos en primera instancia que habían condenado a las empresas de Bulgheroni al pago de importantes sumas de dinero.
En el 2010, un grupo de personas demandó por incumplimiento de contrato a las empresas de Bulgheroni por 100:000.000 pesos de la época, unos 317 millones de pesos de la actualidad. La obra reclamada en ese demanda de 2010 consistía en la construcción de 250.000 riendas para la plantación de vides, en un inmueble de la empresa, sito en Paraje Garzón –Maldonado-. Ello suponía un trabajo de años. El precio del contrato era de $ 400 por rienda, según factura que fuera extendida y de la cual surge las condiciones del contrato. El tribunal de apelaciones anuló la demanda.
Este caso
El día 25 de abril de 2023 se presentó ante el Juzgado Letrado de Primera Instancia de Rocha de 5º Turno, un ex empleado a promover demanda por indemnización por despido común, abusivo, aguinaldo, daños y perjuicios contra NUEVO MANANTIAL SA y AGROLAND SA.
Señaló que trabajó como ingeniero eléctrico por más de quince años para ambas empresas y que fue despedido intempestivamente y con abuso de poder disciplinario por la causal de notoria mala conducta. A su juicio, las razones invocadas por la empleadora no siguieron los estándares mínimos pacíficamente considerados por la doctrina y la jurisprudencia en la materia.
En lo que interesa a estos efectos, expresó que para poder hacer trabajos en altura debe realizarse en forma bianual un examen médico. Así, junto a un operario del sector, se le asignó fecha para la realización de dicho examen en medicina de fuerza aérea el día 15 de agosto de 2022. Una semana antes a esa fecha, envió un correo electrónico en el cual dio aviso al operario con quien concurriría al examen que pasaría a retirar un vehículo de la empresa por el establecimiento Loma Alta, sito en el km 241 de la ruta 9, a los efectos de trasladarse a la ciudad de Montevideo.
Ese mail fue dirigido a las autoridades respectivas e incluso al propio BB, encargado de la sección seguridad y vigilancia, dice la demanda.
El día 15 de agosto a la hora 3:40 am “me despierta la llamada de CC donde me dice que el portero de Loma Alta no lo deja entrar a retirar el vehículo”. Así, se comunicó con portería para informar que debía haber un mal entendido, pues había dado aviso que se realizaría ese retiro.
El portero le confirmó la negativa de ingreso y argumentó que no había recibido aviso alguno. Así, le comunicó que debía comunicarse con el encargado BB. La falta de veracidad en la respuesta, provocó su enojo y el exceso verbal, el que a esa hora de la madrugada, se materializó en un insulto. Posteriormente, llamó con insistencia al encargado BB, quien no contestó. Luego, se comunicó nuevamente con la portería de Loma Alta y otro portero le contestó que sin aviso no lo dejarían entrar a retirar el vehículo. Ante esta nueva negativa AA respondió muy enojado, de mala manera e insultó al trabajador.
Con el tema resuelto, recibió la llamada de BB, quien al recordarle la existencia del mail respondió que no había mandado nada, puesto que el correo había sido dirigido a Recursos Humanos. La respuesta brindada dejó en evidencia el conocimiento y contenido del correo electrónico. Tal actuación, reñida con la buena fe, provocó el enojo de AA, “acarreó mi desborde verbal al insultarlo y cortarle el teléfono”.
Días después del incidente, concurrió personalmente a Loma Alta, se encontró con los porteros y les pidió disculpas. Tiempo después recibió en su correo empresarial la citación para una entrevista con el Sr. DD. En la reunión virtual en la que participaron el abogado argentino y el actor, reconoció que: “en un momento de estrés y calentura, me equivoqué en la forma que hablé a los porteros y a mi colega “BB”.
DD resolvió que pidiera disculpas personalmente a los trabajadores. En un nuevo correo electrónico, el actor fue convocado a una audiencia de conciliación en las oficinas de AGROLAND SA -sita en la ciudad de Montevideo- a realizarse el día 6 de setiembre de 2022, a fin de cumplir con la sanción disciplinaria dispuesta por la empresa: pedir disculpas a las personas que había insultado.
El 6 de setiembre de 2022, en presencia de DD y BB, reiteró el pedido de disculpas a los porteros, quienes la aceptaron y se retiraron.
Seguidamente, “una vez realizadas las disculpas a los porteros, estos se retiran, e intento explicar a BB que el hecho se hubiera impedido si él hubiera autorizado conforme al mail enviado por recursos humanos. Inmediatamente DD me interrumpe y me señala que ‘estamos aquí para pedir disculpas’, BB me interrumpe, me habla irónicamente y me señala ‘vos no me vas a decir a mí lo que yo tengo que hacer’, DD nos interrumpe y deja en claro que ‘acá no vinimos para eso’, yo insisto y digo varias veces ‘dejame terminar de hablar’ a lo cual, en determinado momento, le contesto ‘creo que actuaste de mala leche’. Ni bien dije eso DD me interrumpe, me dice que no había ido para eso”. El abogado lo acusó de levantar la voz y de faltar al respeto, extremo que no se condice con la realidad.
Trabajó en forma habitual hasta el 15 de setiembre de 2022, momento en el que fue convocado por el gerente general de la empresa para comunicarle su despido por notoria mala conducta.
La versión de la empresa
La demandada, por su parte, indicó que el 15 de agosto de 2022, el actor insultó a dos porteros, que lo único que estaban haciendo era cumplir con su trabajo a tal punto que los amenazó y manifestó que haría que los despidieran “haciendo alarde de su posición de personal superior y que tenía contacto directo con el dueño”.
Adujo que el actor también insultó al Sr. BB, quien en base a lo informado verbalmente por sus funcionarios, le solicitó un informe por escrito y, posteriormente, radicó una denuncia formal ante el departamento de COMPLIANCE. Dicho departamento está destinado a que cualquiera de los trabajadores de la Compañía radique cualquier tipo de denuncia con relación a situaciones de acoso sexual o laboral, violencia verbal, abuso de autoridad, violencia de género, incumplimiento del código de conducta de la empresa, etc. Dicho departamento está a cargo del Dr. DD.
Cursada la denuncia interna, se realizó una reunión con AA en la cual reconoció los hechos y aceptó celebrar una audiencia de composición y cierre con BB y las personas del departamento de seguridad y vigilancia, con el objetivo de manifestarles sinceras disculpas por su conducta y reafirmar “de ahora en adelante su compromiso de comportamiento conforme lo dispuesto en el Código de Conducta corporativo”. Si bien no quedaría exento de sanción, ésta se graduaría conforme la actitud de composición asumida.
La reunión se celebró el día 6 de setiembre de 2022. Allí, AA pidió disculpas a los dos porteros. Los trabajadores se retiraron y, en dicha instancia, “borrando de un plumazo sus disculpas y todo a lo que se había comprometido, comenzó nuevamente a increpar y faltar el respeto al Sr. BB, hablándole violentamente y el elevadísimo tono de voz (a los gritos), volviendo a reflotar los hechos y sus justificaciones, redoblando su accionar violento expresando ironías contra BB, despacio y formulando nuevamente agravios inaceptables”.
Recordó que DD trató de frenar el accionar en más de una oportunidad y AA hizo caso omiso. Así, el actor empujó y arrastró sillas de la sala, al punto tal que la señora que cumple funciones de limpieza llamó preocupada a la Dra. L, quien presta funciones en la empresa.
En definitiva, concluyó que existió notoria mala conducta.











