
En la madrugada de este domingo se cumple el quincuagésimo noveno aniversario del varamiento del “Santa María del Luján” a poca distancia de la restinga existente entre las playas Brava y El Emir. Este incidente marítimo ocurrió en la madrugada del 21 de julio de 1965 cuando Punta del Este se encontraba bajo un denso banco de niebla, como el que se da por estos días en la zona.
El video que acompaña esta nota muestra que solo dos puntos de la popa del buque se encuentran sobre el mar, mientras que en el fondo todavía se puede observar las líneas paralelas de su casco.
Este buque había sido construido el 10 de septiembre de 1943 en el astillero Seneca de IIIinois por la Chicago Bridge & Iron Co.. Fue botado el 15 de enero de 1944 con el madrinazgo de la señorita Onita Watland Walker y puesto en servicio el 7 de febrero de 1944 como buque de la Marina de los Estados Unidos para las operaciones de desembarco de tanques en los teatros de operación de la Segunda Guerra Mundial. El entonces LST-517 fue asignado al teatro europeo y participó en la invasión de Normandía en junio de 1944.
Cambio de rubro
A su regreso a los Estados Unidos, fue dado de baja el 21 de diciembre de 1945 y eliminado de la lista de la Armada el 21 de enero de 1946. Un año después, el buque de desembarco de tanques fue transferido a la Administración Marítima para su eliminación y vendido como chatarra a National Metal and Steel Corp. el 17 de enero de 1947. Se dice que por gestión del cardenal Spellman de Nueva York la compañía argentina Pérez Companc compró este buque y dos gemelos para sus operaciones en el sur argentino.
La foto número uno encuentra al LST Navegando por el Río Mississipi buscando el puerto de Nueva Orleans. La otra imagen lo ubica en ese puerto. La tercera lo encuentra el 2 de agosto de 1944 varado en la playa Utah descargando los tanques Sherman de la segunda división acorazada del general Leclerc de la Francia Libre.


El incidente
Algunos de los habitantes de la península de entonces escucharon cómo los pitidos o sirena, cuerna o bocina de vapor del buque advertían que el mismo se encontraba navegando con visibilidad nula producto de la niebla.
Los sonidos se hicieron cada vez más fuertes hasta que se comenzaron a escuchar como si estuviera a la vuelta de la esquina. En realidad, el barco quedó encallado en el afloramiento de rocas ubicado a la altura de la calle 30 de la península.
Los vecinos, atraídos por el intenso sonido fueron hasta ese lugar para encontrar al Santa María del Luján encallado a corta distancia de la costa.
Por error de pilotaje el barco terminó así su ruta, que había comenzado unas semanas atrás en Porto Alegre y debía culminar en el puerto de Buenos Aires. En su bodega y sobre cubierta el “Santa María del Luján” transportaba una carga de madera del ejemplar “pinus pinaster”. El barco era propiedad de la firma argentina Marifran Sociedad Anónima, su capitán era Héctor Ricardo Perurena y su tripulación estaba compuesta por veintiocho marinos. Luego de desembarcar la carga, que fue comprada por barracas de la zona, se realizaron varios intentos de rescate. Ninguno dio resultado y la nave, partida en dos, quedó para siempre en la costa de Punta del Este.











