
Este miércoles al atardecer, el Parador La Huella vivió uno de los momentos más especiales de sus 25 años de historia: la presentación oficial de su segundo libro, “La Huella, Recetas y amigos del Parador”. Rodeados de ex empleados, proveedores, clientes de siempre, amigos y colegas–, los tres socios fundadores del emblemático parador: Martín Pittaluga, Guzmán Artagaveytia y Gustavo Barbero compartieron escenario con la chef ejecutiva Vanessa González y la editora Trini Vergara. El fotógrafo estadounidense Eric Wolfinger, responsable de las imágenes, no pudo viajar desde California, pero su presencia se sintió en cada página.
Martín Pittaluga abrió la noche visiblemente emocionado: «Hoy es un día muy especial. Estamos rodeados de vecinos, amigos, gente que trabajó con nosotros hace 20 años, clientes, bodegueros, proveedores… Para La Huella, eso es lo más importante».
Agradeció especialmente a las bodegas Garzón, Alto de la Ballena, Bousquet, Domaine Bousquet, Las Garzas y a Estrella Galicia por acompañar siempre. El libro trae 100 recetas inéditas del menú, todas probadas tres veces o más, fotografiadas en vivo y con la misma filosofía de siempre: fuego, producto fresco y mucho sabor a mar y campo. Solo una receta se repite del primer libro de 2012: el chimichurri de Alejandro Morales.
Trini Vergara, con lágrimas en los ojos, contó cómo nació esta segunda parte: «Hace dos años empezamos a hablar del segundo libro y había mucha presión. El primero fue un boom. Pero este tenía que contar otra historia: la de la gente que hace La Huella». Y así aparecieron Teresa con sus tomates de Guayabo, la Quesería Los Senderos, las almejas de Nancy, la huerta de Alberto, los pescadores, los leñadores… «Es un libro sobre personas. Y es bilingüe porque queremos que viaje lejos, que no sabemos dónde ni cuándo va a terminar su recorrido».
Mucha Huella por escribir
Por su parte, Gustavo Barbero fue contundente: «Mostramos todo, no nos guardamos nada. Esta es nuestra historia, nuestra esencia. Es el segundo libro… y seguro que van a venir más, porque todavía hay mucha Huella por escribir y porque ya vienen los hijos y los nietos».
Vanessa González, jefa de cocina desde hace más de diez años y sucesora de Alejandro Morales (que también estuvo presente), también habló y agardeció «a Trini, Eric y Renata por apostar a un segundo libro con otra generación. Me encanta el furor de cocinar en olla grande, las paellas, los arroces negros… cocinar para mucha gente con amor».
Guzmán Artagaveytia cerró definiendo el famoso “espíritu huella”: «Es algo intangible, pero está vivo gracias a esta banda humana increíble. Trini vino con látigo y organigrama, cada receta se pesó, se discutió, se probó mil veces».
Cuando Trini le preguntó a Vanessa cuál era su receta favorita, ella sonrió: «Las que hacemos en equipo, como los arroces de Ale». Hubo menciones especiales para capitanes históricos como César y Sonia, para Tato y Silvia de La Olada que colaboraron en el libro, y para cada uno de los “huelleros” que alguna vez dejaron su marca en esas tablas. Al final, Artagaveytia levantó la copa y agradeció « a todos por venir. Ahora sí… ¡a comer y a beber!». La noche terminó con una gran cena preparada entre todos los invitados. El libro ya está a la venta en el parador y en librerías seleccionadas.











