Sergio Grosskopf presentó su último opus: las dos primeras torres de Fendi Chateau

La inversión totalizó 150 millones de dólares, y trabajaron unas 600 personas en la construcción, además de las que seguirán trabajando en las diferentes áreas del lugar

El incansable Sergio Grosskopf presentó este martes su último opus: las dos primeras torres del complejo Fendi Chateau de la parada dieciséis de la rambla Claudio Williman. Una gran cantidad de invitados participaron del convite de Don Sergio. El presidente Luis Lacalle llegó acompañado por su esposa y algunos de sus principales colaboradores. También estuvo presente el intendente Enrique Antía y varios de sus colaboradores, así como notorias figuras del ambiente inmobiliario local.
Se trata de las dos primeras torres previstas para el predio que demandaron una inversión de más de 150 millones de dólares. Como recordará el lector, Grosskopf desembolsó 707 mil dólares para comprar la calle que separaba a los dos padrones con el padrón que da sobre la parada dieciséis de la rambla Claudio Williman. Una vez unificado, Grosskopf comenzó a levantar las dos primeras torres. “Este desarrollo es el reflejo de años de trabajo, de cientos de personas que creyeron en unsueño que hoy tenemos la suerte de inaugurar. Marca un antes y un después en materia de turismo para el país y contribuye fuertemente a la desestacionalización de un lugar tan mágico como es Punta del Este. No queremos dejar de nombrar al primer uruguayo que creyó, visualizó y sin su apoyo no estaríamos aquí presentes: el amigo y expresidente Dr. Tabaré Vázquez”, dijo el dueño de casa al recordar los inicios de un proyecto aprobado e iniciado bajo el gobierno nacional de una fuerza política e inaugurado hoy por otra.

Lujos
El complejo cuenta con miles de metros cuadrados de amenidades de todo tipo y color, entre las que hay hasta  un consultorio odontológico a cargo de un facultativo grado 5 de la Universidad de la República, además de restaurantes, peluquería, cine, cancha de tenis, gimnasio y una enorme piscina de cara a la playa mansa. Sin contar con las obras de arte que Grosskopf adquirió para decorar al complejo. En el hall principal, por ejemplo, se puede apreciar una escultura de Pablo Atchugarry bajo una enorme cúpula pintada como si fuera un cielo con los clásicos pinos característicos de la zona. El complejo se desarrolla en un área de más de 75.000 metros cuadrados, terreno elevado frente al mar que incluye dos torres de 27 pisos: una de ellas, con cuatro departamentos por planta y, la otra, con dos departamentos por planta. Ambas torres reúnen 150 residencias en metrajes de entre los 190 y los 550 metros cuadrados.

Según los entendidos, el emprendimiento constituye el desarrollo más importante en materia residencial en América Latina y una propuesta sin precedentes en la región por su diseño innovador, detalles de auténtico lujo y últimos avances tecnológicos en todos los espacios y servicios. La inversión totalizó 150 millones de dólares, y trabajaron unas 600 personas en la construcción, además de las que seguirán trabajando en las diferentes áreas del lugar.
Hasta el momento fueron vendidas la mitad de las unidades, con precios de superan el millón de dólares y llegan a los cuatro millones de la misma moneda. “Este tipo de proyecto solo puede concretarse en nuestro país porque detrás del mismo está Sergio. Sería imposible sin contar con su liderazgo”, explicó un fuerte inversor de la zona. Cada unidad pagará más de cuatro mil dólares de gastos comunes mensuales.

En cualquier cancha
Antes del corte de cinta, el presidente Lacalle Pou señaló la importancia de atar el emprendimiento privado, “el que empuja” y da trabajo a las políticas de Estado, a las departamentales y a las nacionales y afirmó que el uruguayo, cuando se esfuerza y cuenta con herramientas y educación, “gana en cualquier cancha”. Agregó que en tiempos en que la economía puede no estar en un buen momento, el Estado sostiene ciertas industrias. Reflexionó que invertir es tomar riesgos y dijo que en la actualidad la industria de la construcción mantiene empleadas a casi 52.000 personas, cifra que no se registraba desde el año 2015, dijo. Añadió que cada una de estas personas representa a una familia, a alguien que no tenía trabajo, “que la estaba peleando y que mejoró”, por eso se trata de una actividad virtuosa, porque genera fuentes de trabajo de manera directa e indirecta, y también porque, luego, quienes adquieren este tipo de bienes conocen y disfrutan Uruguay.

Antía satisfecho
Por su parte, el intendente Antía resaltó la importancia para Maldonado de un proyecto de estas características y recordó que fue muy discutido ya que hubo parte del Frente Amplio que cuestionó la obra, no así el sector del entonces diputado Dario Pérez, con quien había acordado que los proyectos que eran importantes para Maldonado, porque significarían oportunidades de trabajo o mejoras en la calidad de vida, serían acompañados.
En ese sentido el jefe comunal agradeció el apoyo de Cabildo, en ese momento, porque decenas de jóvenes trabajarán y habrá aportes de recursos por más de 30 años, señalando que serán volcados a Políticas sociales, lo que se traduce en mirar más alto y no moverse en base a políticas sectoriales.
Antía recordó que 2021 termina con 470 mil metros cuadrados aprobados en la construcción, unos 10 millones de dólares de inversiones privada solo este año, lo que sumado a lo aprobado desde 2017, eleva el monto a cinco mil millones de dólares y cientos de puestos de trabajo.

 Self made man
Don Sergio es un auténtico self made man, hecho de abajo desde muy joven y que, con el paso del tiempo, se convirtió en el principal desarrollista de Punta del Este. Su historia lo recuerda como vendedor de zapatos para saltar en poco tiempo a líder indiscutido en el ramo comercial con la creación de los gigantescos Alto Palermo Shopping y Alto Avellaneda de Buenos Aires que luego, con el paso del tiempo, se los vendió al grupo IRSA liderado por el financista Eduardo Elztain.
Con ese capital desembarcó a fines de los ochenta y comienzos de los noventa en Punta del Este donde prontamente dejó su sello de calidad en el mundo del real estate. Beverly Tower, Coral Tower, son algunos de los desafíos que culminó en las últimas tres décadas. También tiene una presencia activa en Miami donde levanta gigantescas torres cuyos valores pueden trepar hasta los 36 millones de dólares como ocurre con uno de sus proyectos de la avenida Collins en Sunny Island en la Florida estadounidense.