Tomás Núnez Colombatti: el arte de atender personas que están de paso

PROYECTOS A TRAVÉS DE PERSONAS

Nos asomamos al universo de “Este lugar”: un espacio que fusiona gastronomía, cultura y buen servicio en Punta del Este.Conversamos con Tomás Núnez Colombatti, uno de sus creadores, sobre cómo su experiencia a lo largo de los veranos frente al hostel de su padre en Cabo Polonio lo llevó a explorar los mares del servicio gastronómico en Punta del Este.


Por Julieta Troielli (@azarero)

Apasionado autodidacta. Así se define Tomás Núnez Colombatti. Un jóven rochense de 29 años cuya curiosidad parece infinita. Estudió biología, es amante de la música, surfista del mundo digital y el universo cripto, y sobre todo, un cálido anfitrión de viajeros y comensales. Este verano, Tomás cambió la temporada hostalera en Cabo Polonio, por una nueva apuesta. Abrió “Este Lugar”, un restaurante en el jardín del hotel Los Pinos Country, con piscina y rodeado de árboles, que funciona como énclave gastronómico y espacio de encuentro de artistas y emprendedores.
Hay lugares que tienen el espíritu de quienes los dirigien. Algo así pasa con la historia de “Este Lugar”, en el que se respira la calidez y el intercambio humano típico de un hostal de viajeros. Además, su variedad de propuestas y versatilidad refleja el ansia inquieta de su joven capitan, siempre en busca de un territorio nuevo por descubrir.

¿Cómo le describirías a “Este Lugar” a alguien que aún no lo conoce?

“Este lugar” es un lugar de encuentro, donde la gente viene y socializa. Y donde suceden cosas. Tenemos una propuesta gastronómica muy completa de la mano de un chef con larga trayectoria. Hay buenos platos de carne y pesca,diferentes pastas con frutos del mar y demás platos seleccionados, que van variando. También tenemos las clásicas minutas familiares.En relación precio calidad, creo que estamos super bien.

¿Qué dirías del espacio?

Algo distintivo es que tenemos un gran jardín con muchos árboles, donde se respira aire puro y hay silencio. Cuando hace calor,se puede usar la piscina. Es decir, si está el día lindo o hay mucho viento en la playa, podés venir a almorzar y dar un chapuzón. Hay lindos ambientes afuera, mesas alrededor de la piscina, así como un cálido salón y buen espacio adentro.

¿Qué nos podés contar de las actividades y la gente que los visita?

Al estar en el jardín del hotel Los Pinos Country, la gente que circula puede ser tanto de afuera o huespedes y viajeros, que están de paso. Eso genera un lindo intercambio cultural y social. Además nuestro piso de madera es ideal para actividades relacionada con la danza. Por eso tenemos milongas y sociales de bachata. Nos gusta que haya arte. Algo de la identidad de “Este Lugar” es que también sea un espacio para festejos importantes. En esa línea, alquilamos el espacio en exclusividad para ceremonias, bodas, cumpleaños, fiestas de empresas, etc. Tenemos en agenda varios desfiles, por ejemplo. Y hace poco tuvimos un evento con charlas y talleres, de una comunidad de mujeres emprendedoras, que se llama Sintonía. En fin, nos pone muy contentos abrirle las puertas a diferentes universos.

¿Cuándo está abierto?

De lunes a lunes, de 12 a 16, para el almuerzo; de 16 a 20 se puede venir a tomar cafecito o a trabajar con la compu –podemos ser un interesante cowork con jardín para despejarte– y de 20 a 12, servimos la cena.


Herencia Familiar

Tomás viene de una familia de artistas,sus dos padres son músicos.“De ellos, mamé el ritmo, el oído y el disfrute por compartir la música”, cuenta. Además, su padre tuvo boliches, fue manager de bandas:“siempre estuve rodeado de gente que hacía música”. Por otro, su padre hace ya varios años tiene un emprendimiento hostelero, en Cabo Polonio, “El Ajo Aloha”, en el que Tomás participó desde sus inicios, con 14 años. “Creo que ahí descubrí esa magia de estar constantemente conociendo nuevas personas.Eso siento que me nutrió un montón: estar en contacto con diferentes culturas, diferentes lenguajes, expresiones y formas de vivir”, relata.
Liderar y armar buenos equipos son dos de las habilidades que Tomás siente que forjó haciendo temporadas en el hostel del Polonio.“Los emprendimientos familiares, o al menos, el de mi familia, me enseñó a estar al frente de un grupo de trabajo desde muy chico, siempre construyendo liderazgo desde la empatía y la fraternidad”, cuenta y agrega, entre risas, se podría decir que tengo algo así como “alma de líder”, me siento cómodo al dirigir o proponer, desde un lado empático.

¿Cómo surge el hostel familiar en Cabo Polonio?

Mi abuela, la mamá de mi papá, tenía una casa en el Cabo. No me acuerdo bien si fue que una vez se cayó en un pozo de agua o la agarró una deesas tormentas tremenda… la cosa que es se asustó del lugar y dijo “no voy más”. Ahí, mi padre se quedó con esa casa. Primero iba y volvía, porque tenía otros negocios, pero ahora ya hace más 18 años que vive permanente allá. Largó todo y se fue, como quien dice, a “hippearla”.

Vos eras chico cuando tu padre arrancó esta aventura…

Yo tenía 14 y ayudaba en lo que podía. La realidad es que mi padre nunca había tenido un hostel, así que fuimos aprendiendo entre todos. Arrancó como un emprendimiento familiar, mis hermanos se independizaron, y después nos fuimos quedando, más que nada, mi viejo y yo. A partir de entonces, llevo años de temporadas en el Polonio. Independientemente de dónde estuviese viviendo durante el año, todos los veranos volvía a ese lugar. Cuando estudiaba biología en Montevideo, iba y venía, para dar los finales, con eso te digo todo.

¿Por qué volvías todos los veranos? ¿Qué es lo que más te gusta de recibir viajeros?

Yo me considero una persona bastante abierta, extrovertida.Me gustan las personas.Voy y enseguida fraternizo con las demás. Algo de eso combina bien lo que sucede en un hostel. Pero además de eso, puedo leer a las personas. A veces vienen viajerosque los ves y están super sueltos e interactúan por sí solos.Pero hay otros que no, que tal vez, no conocen la dinámica o son más introvertidos. Entonces ahí me gusta ver cómo darles el espacio, buscar la oportunidad de acercarme o charlarles para incluirlos en un grupo más general. Eso siento que me sale y me gusta. Y también es algo que me devuelve la gente con su afecto y palabras lindas cuando nos despedimos.

Del Polonio a Punta del Este

¿Y cómo surgió la idea venir para acá?

Llegué a Maldonado con una propuesta de trabajo en un cowork a través de un amigo. Había conocido al equipo virtualmente y la idea de probar venirme con un trabajo estable me hizo decir ¿por qué no? El miedo a moverme ya no lo tengo, siempre fui nómade. Me he mudado muchas veces y he cambiado de ambientes sin problemas.Desde vivir en pueblos, en el campo, hasta vivir en Buenos Aires. Con un colega del cowork empezamos a pensar en hacer un coliving…

¿Algo parecido a un hostel?

Te diría que es como la evolución de un hostel, apuntado a ambientes de productividad y cocreación de proyectos. Un espacio para vivir en comunidad y generar sinergias de trabajo.Con mi colega salíamos a recorrer hoteles y hostels presentando nuestra idea. Así conocí a Osvaldo, el dueño de este hotel, que es los Pinos Country.Tuvimos un par de reuniones, se mostró abierto a escucharnos yquedamos en contacto. Al tiempo, me llegó un mensaje de un conocido que quería alquilar un restaurante. Así que triangulé algunas cuestiones y acá estamos. Fue un gran desafío el armado del proyecto, de cara a la temporada y a la velocidad de la luz. Pero por otro lado, todo se fue dando como en sincronía.

¿El fuerte espíritu de intercambio que tiene “Este Lugar”es parecido al estilo de vida deun hostel?

Sí, se podría decir que en “Este Lugar” vas a encontrar varias cosas mías o de mi universo. (Se ríe). El lugar es versatil y curioso como yo. Hay mucha gente de paso con historias, como en el hostel del Polonio. Tiene espíritu de cowork o coliving, que algo en lo que estuve investigando el último tiempo. Tiene arte, cultura. Hay buen equipo, y sobre todo, se celebra la vida. Algo importante para mí es no perder el foco: poder abrir los ojos todos los días, respirar y decir “estoy acá”, estoy vivo. A veces, la velocidad de la rutina nos abruma. Y después, por otro lado, la confianza en que “siempre que llovió paró”.Esa es una frase que me decía mi madre y me inspira en los momento difíciles. Me ayuda a encarar los desafíos.

Para cerrar, ¿qué es para vos un buen servicio?

Todos somos clientes en algún momento de nuestra vida. Entonces, me parece interesante hacer el ejercicio deponerseen ese lugar y ver que esperamos: un buen trato, cordial y educado, buena comunicación, efectiva y asertiva.También el poder “identificar el dolor”, es decir, la necesidad de la persona en el momento. Ser un buen lector de aqué viene la persona, con qué carga viene. Y en base a eso, poder adaptarte. A veces es muy lindo ver como hay personas que vienen con un mal día, y por como los trataste,se van con una sonrisa. Se trata de transformar los momentos. Para mí el buen servicio un poco apunta a eso.