“Toquinho Maravilloso” se presenta el domingo en la Casa de la Cultura

“Es una historia de amor, pasión y sacrificio hacia lo que uno ama, me siento identificado con este tipo de historias ya que la mía propia tiene mucho en común”, explica el director

El documental dirigido por Alejandro Berger Parrado revela la rutina, legado y sensibilidad del ícono brasileño cuya música trasciende generaciones y fronteras

Este domingo a las 19 horas, en el marco del Festival de Cine de Punta del Este y con entrada libre y gratuita, se estrena en Maldonado “Toquinho Maravilloso”, de Alejandro Berger Parrado, documental filmado en Brasil, Italia y Uruguay, que desentraña la vida de Antonio Pecci Filho, más conocido como Toquinho, una de las figuras más influyentes de la música popular brasileña.
Toquinho es sinónimo de sensibilidad y virtuosismo. Con una carrera de más de 50 años, el artista ha conquistado al mundo no solo por su maestría con la guitarra, sino por su capacidad para convertir emociones en melodías.
El documental ofrece un retrato íntimo del artista, su relación con la música y los lazos que ha construido con figuras icónicas como Baden Powell, Jobim y Vinicius de Moraes, y también captura escenas cotidianas de su rutina: hoteles, ensayos y conciertos.

Alejandro Berger Parrado, director multipremiado en festivales internacionales, quien además es vecino de Maldonado desde hace varios años, logra penetrar en el universo de Toquinho con un lente sensible y cálido. Su enfoque se basa en adaptarse al ritmo del artista, convirtiéndose en parte de su círculo cercano durante el rodaje. “No podíamos limitarnos a filmar conciertos; había que vivir su cotidianidad”, explica Berger Parrado, cuya trayectoria viajera y conexión con diversas culturas imprimen un sello humano a sus obras.
En esta entrevista, Berger comparte detalles sobre el proceso de filmación, la esencia de Toquinho y el valor de contar historias que inspiran.

-“Toquinho Maravilloso” nos invita a redescubrir a un artista fundamental. ¿Qué aspectos de su vida o carrera sorprenderán al público?
—Los primeros rodajes fueron filmando conciertos en Brasil, Italia y Uruguay. Toquinho no ha cambiado su rutina en más de 50 años: se levanta cerca del mediodía en hoteles —vive casi siempre en hoteles, de gira—, almuerza tarde, chequea sonido, descansa y luego da el concierto. Termina y se va a cenar. Durante esa rutina, entendimos que no bastaba con filmar shows; había que entrar en su vida personal. Me integré a su crew personal: Camilla, su cantante, y Thiago, su hermano y productor. Ellos me abrieron las puertas a camarines y escenarios. Gracias a ellos pude entrar a su vida personal y captar al personaje realmente como es.

-¿Cómo definirías tu arte?
—Me gusta documentar historias reales que inspiren y dejen mensajes sanos para la humanidad y nuestro planeta. Si uno prende la TV hoy, la mayoría de los contenidos son de violencia, y lamentablmente lo que las grande plataformas de streaming más apoyan son ese tipo de contenidos.

-¿Y qué tipo de historia es el documental de Toquinho?
—Toquinho es una historia de amor, pasión y sacrificio hacia lo que uno ama, me siento identificado con este tipo de historias ya que la mía propia tiene mucho en común.

-La música de Toquinho trasciende generaciones. ¿Qué sentís que la hace tan vigente?
—Una de las claves del éxito de Toquinho, además de su pasión y dedicación con la guitarra, fueron y son las “parceiras” –uniones o sociedades– que formó con genios de la música brasilera como Baden Powell, Tom Jobim y por supuesto el gran poeta Vinicius de Moraes. Como dice el dicho: “Rodeate de talentos y muy posible serás talentoso…rodéate de perdedores y muy posible serás….”. Creo que ellos le dieron la experiencia y sabiduría, el know how, y él les brindó una forma nueva y rejuvenecida de componer y tocar la guitarra. Así nacieron grandes éxitos como “Tarde en Itapoã”, “Que Maravilha” y “Aquarela”.

-¿Hubo algún momento del rodaje que te marcó?
—La vida me dio y da la gran oportunidad de convivir, entrevistar y hacer amistad con grandes personajes de muchos ámbitos diferentes, gente que uno admira antes de conocerla y cuando tiene la oportunidad de conocerla la admira aun más.Se aprende, se guarda y se intenta transmitir esas valiosas enseñanzas.Tener la oportunidad de conversar, entrevistar personalmente a Toquinho y a Gilberto Gil durante el rodaje fue una de ellas.

-Si la música es una forma de habitar el mundo, ¿qué mundo se abre en la guitarra de Toquinho? ¿Qué crees que nos dice su manera de tocar?
—Imaginar, amar, viajar, disfrutar, sentir, apasionarse y emocionarse.


“Toquinho Maravilloso” se proyectará el domingo en la Casa de la Cultura de Maldonado, invitando al público a sumergirse en las cuerdas de un mito vivo.