
Este miércoles 17 de julio se cumple el ducentésimo vigésimo séptimo aniversario de una decisión adoptada por la Junta de Guerra constituida en Montevideo relacionada con Maldonado. En esa jornada fue resuelta la construcción de nuevos sistemas militares en el área de su jurisdicción. Entre esas medidas se decidió la construcción de una torre de vigilancia en Maldonado. Sobre este punto sus integrantes acordaron que en el paraje más elevado de las inmediaciones de Maldonado fuera construida una torre de vigía de altura proporcionada para vigilar desde ella lo que sucedía en el mar.
Don Carlos Seijo en su obra “Maldonado y su región” sostiene que la torre existía en el año 1803. “Torre edificada de ladrillo y cal que le llaman ‘De la Vigía’ y que fue avalada en 5.500 pesos”, cita Seijo. Desde su parte más elevada se pudo observar en 1806 la llegada de la flota inglesa en la primera invasión así como otros hechos históricos transcurridos en esos más de dos siglos. En su tope flamearon los pabellones español, portugués, brasileño, el argentino y desde 1829 el Nacional-
“Fue testigo de momentos históricos como por ejemplo, el pasaje del dirigible “Graf Zeppelín” en la fría noche de junio de 1934. Los fernandinos desde este punto de la ciudad, pudieron apreciar el desplazamiento lento e iluminado por grandes reflectores, en su periplo rumbo a Montevideo y destino final, Buenos Aires.
Detalles
Construcción de estilo neoclásico, de 17 metros de altura, formada por tres cuerpos superpuestos y una cornisa cuyo pretil macizo gira en torno a todo el conjunto. Su base es de 5 metros de ancho por 13 de alto. Consta de una escalera interior que conduce hasta la parte superior, con una estrecha balconada donde se avizoran los cuatro puntos cardinales. En tiempos de la colonia, se observaba toda la costa, incluidas las islas de Lobos y de Gorriti, cabo de Punta del Este y Punta Ballena” se lee en el sitio web Maldonado.guy.uy a partir de un trabajo de las profesoras Alicia Fernández y Adela Lladó











