“Un nombre ignoto en una calle mal señalizada”, por Mario Scasso Burghi

El personaje al que se refiere la denominación, no era militar de ejército, sino marino, siendo su último grado en el escalafón naval: Capitán de Navío y su nombre era Guillermo José Nunes.

Existe una calle en la “Punta” de Punta del Este, perimetral por el Norte de la Plaza del Faro, entre las Calles “El Carrejo” (término descriptivo del lugar: pasillo, pasadizo o corredor estrecho) y “Sotileza” (término asociado a la pesca: la parte más fina o delgada de un aparejo de pesca), atravesada por la vía de tránsito central de la “Punta”: 2 de Febrero, cuya cartelería la denomina: No. 34/ Gral. Nunes.
Lo interesante es que el personaje al que se refiere la denominación, no era militar de ejército, sino marino, siendo su último grado en el escalafón naval: Capitán de Navío y su nombre era Guillermo José Nunes.
Era argentino, nació en Buenos Aires, el 19 de marzo de 1857, bautizado en la Parroquia de Ntra. Sra. de la Merced, de padre escoses (Carlos Enrique) y madre irlandesa Elena Galván(Gerial) (Galóm) (Llaven); es posible que los apellidos fueran modificados, al transcribirlos al castellano.
Ingresó en la Escuela Naval Militar de la Nación en 1873 (el primer curso de la recién fundada institución), tenía 16 años. Siendo Guardiamarina participó del “motín de los capotes”, en 1875, desencadenado por prolongados fondeaderos de los “navíos escuelas” en el Puerto de Buenos Aires, por las inestabilidades políticas y arbitrariedades de los superiores y precipitado por una orden de “sacarse las capas” en una formación “en cubierta” en el mes de junio. Fue arrestado y sumariado junto con otros camaradas, como cabecillas de la indisciplina, siendo de los alumnos más aventajados. Esto provocó la suspensión de cursos hasta 1877. Nunes no se reintegró a los cursos, prefiriendo embarcarse en buques mercantes de cabotaje de la Costa Atlántica. Ulteriormente accede a la oficialidad, por el método tradicional del servicio en los buques de la Armada, escalando en los grados del escalafón y especializándose en artillería naval.
Durante la primera Presidencia del Gral. Julio A. Roca (1880/86), dentro de un panorama general de prosperidad, desarrollo y profusa inmigración, la República Argentina, encaró una modernización de su armada, iniciando un ambicioso programa de compras de unidades navales y material de guerra en el Reino Unido.
El Teniente de Fragata Guillermo Nunes, en 1886, trabajó junto al Ingeniero en Torpedos Manuel García-Mansilla, Director de la Estación Central de Torpedos del Río Luján (Tigre), donde anclaba la flotilla de Torpederos de la Armada Argentina, en los ensayos de propulsión del lanzamiento de los torpedos Whitehead, adquiridos en el Reino Unido.
El 25 de mayo de 1890, Guillermo Nunes contrae matrimonio, en Montevideo, en la Iglesia de Ntra. Sra. del Carmen del Cordón, con María Albanell Cabot, “oriental”, de “esta parroquia”. Por línea materna su esposa también pertenecía a la colectividad inglesa/irlandesa, católicas. Curiosamente en la Partida de Matrimonio en el Registro Civil, dice profesión del contrayente: comercio. El matrimonio tuvo tres hijos: Guillermo Francisco (1891, nacido en La Plata), María Elena (1894) y Jorge Gerardo (1896), todos bautizados en la Argentina.
Tuvo una importante participación política en el Partido Autonomista Nacional del Presidente Julio A. Roca.

La revista
Siendo Gobernador de la Provincia de Buenos Aires Julio A. Costa (1890/93), Guillermo Nunes, fue designado Jefe de Policía Provincial, con sede en la recién fundada Capital Provincial: La Plata (1882). Tenía 33 años A mediados de 1891, Nunes recibe en su despacho la visita, del ex Ministro de Gobierno Provincial, el Ing. Francisco Seguí (integrante de la Sociedad Científica Argentina y Presidente del Instituto Geográfico Argentino), el cual se olvida en un sillón, un ejemplar de la Revista Científica de mayo de ese año (publicación francesa). En esa publicación, existía un artículo: “Antropología. Las impresiones digitales” escrito por Francis Galton, un antropólogo de la Real Sociedad de Londres. Nunes encuentra el artículo de la revista abandonada en su despacho, lo lee con interés y llama al encargado de la Oficina de Identificación Antropométrica Juan Vucetich (1858/croata emigrado a la Rep. Argentina proveniente del Imperio Austro-Húngaro). Nunes le entrega el ejemplar y le encomienda a Vucetich, la organización de un servicio de identificación que además del sistema antropométrico (altura, color del pelo y de los ojos, complexión muscular), incluya “las huellas” digitales. Le llama la atención de las referencias sobre las características descritas de las impresiones digitales: su perennidad, inmutabilidad y diversidad infinita. Le plantea de completar con las impresiones digitales el sistema antropométrico y le insinúa la posibilidad de instituir un método de identificación por medio de dichas impresiones digitales. Juan Vucetich, sin ningún conocimiento previo sobre el tema, implementó las instrucciones para aplicar prácticamente la identificación por las impresiones digitales.
El sistema es aprobado en agosto de 1891 y se inaugura el 1ero. de septiembre siguiente en La Plata, la Oficina de Identificación Dactiloscópica, siendo la primera en el mundo de aplicación práctica legal y metódica. Vucetich fue el creador del Sistema Dactiloscópico Argentino, de aplicación universal.

Su llegada al país
El “roquismo” del Partido Autonomista, favorecía el “caudillismo” y el fraude electoral, frente a él se organiza la Unión Cívica, con Leandro Alem, Bartolomé Mitre, Aristóbulo del Valle y Bernardo de Yrigoyen, defensora del gobierno representativo, del sistema federal y del sufragio universal y secreto.
El movimiento revolucionario provincial de la Unión Cívica Radical, liderado por Hipólito Yrigoyen, Marcelo Alvear y el Gral. Manuel Campos, contra el “Oficialismo Provincial”, se inicia el 30 de julio de 1893, en la Provincia de Buenos Aires. El Gobernador Julio Costa, designa una “Junta Ejecutiva de Guerra”, integrada entre otros por Guillermo Nunes, como vocal. La revolución triunfante en el interior de la provincia, marcha hacia La Plata, el mismo Gobierno Nacional, presiona a Costa para que renuncie, lo que realiza el 5 de agosto. Costa se embarca con varios colaboradores, incluido Nunes, en una embarcación en el Puerto de Ensenada, rumbo a Montevideo. El Presidente Luis Sáez Peña, interviene militarmente la Provincia de Buenos Aires.
Guillermo Nunes, se relaciona en 1899, con el empresario Camilo Guani, quien emprende la formación de la “Compañía de Salvatajes y Navegación del Este”, con la asociación de los hermanos navieros Pedro y Nicolás Mihanovich y con Norberto Acosta y Agustín Moratorio. Esta empresa se dedicó al transporte de carga y pasajeros entre Buenos Aires, Montevideo y los puertos del Brasil, con posibles escalas en Maldonado y La Paloma.

La cima de su carrera
Retornado el Gral. Julio Roca a su segunda Presidencia (1898/1904), Guillermo Nunes es ascendido a Capitán de Navío, momentos en que se plantea una agudización del enfrentamiento con Chile, por cuestiones de límites. Roca apenas asumido el gobierno, promueve un encuentro con el Presidente Chileno Errázuriz, en Punta Arenas: “el abrazo del Estrecho”[de Magallanes], en febrero de 1899. De esta concordia derivó una política mutua de entendimiento, que culminó en la firma de un acuerdo en 1902, que establecía el principio de “Argentina en el Atlántico y Chile en el Pacífico”. También se acordó que las controversias en la fijación de los límites andinos, se renovaba la confianza en el arbitraje de la Corona Británica. El C.N. Guillermo Nunes,en octubre de 1899, se le destina al mando del recientemente botado y adquirido a Italia, Crucero Acorazado “Gral. Belgrano” (que era la unidad naval que había llevado al Presidente Gral. Roca a la entrevista de Punta Arenas, a principios de ese año). Tres años después, Guillermo Nunes, integró la delegación embarcada en el Crucero Acorazado “San Martín”, enviada a Chile, para intercambiar las ratificaciones del Tratado de 1902. Nunes tenía 45 años, había llegado a la cima de su carrera naval y era un personaje de la Armada de confianza del régimen “roquista”.
La República Argentina adquirió en esos años(1896/98) cuatro Cruceros Acorazados Italianos: “Garibaldi”, “San Martín”, “Pueyrredón” y “Belgrano”, como demostración “de fuerza”, frente a Chile.
También se le encomendó a Nunes, la tarea de recibir y acompañar al enviado del Rey Eduardo VII de Gran Bretaña, Cnel. Sir Thomas Holdich, delegado para la mediación en los conflictos limítrofes andinos, como se había acordado, en 1902. Era un reputado geógrafo y Presidente de la Royal Geographical Society.
Integró como vocal la Comisión Directiva del Centro Naval (1899/1900).
Guillermo Nunes integró por orden del Ministerio de Marina, en Bahía Blanca, la Comisión encargada de indicar las ubicaciones de los faros, adquiridos para dicho puerto (1901/02).
Durante la segunda Presidencia de Teodoro Roosevelt en los EEUU de América, se promocionaron las relaciones amistosas con los países Sudamericanos, promoviendo la trascendencia de su país como potencia mundial. Envió a su Secretario de Estado Elihu Root, a visitar la República Argentina en 1906, entonces presidida por el Dr. Figueroa Alcorta, para invitar a su gobierno a participar en una política exterior intervencionista de los Estados Iberoamericanos, en la Conferencia de Paz de La Haya de 1907. De esta conferencia surgirían los Convenios para la solución pacífica de controversias internacionales y para la limitación del empleo de la fuerza para el cobro de deudas contractuales internacionales y para normas de actuación bélica. De estos acuerdos surgió la fundación de la Corte Permanente de La Haya. Root, por esta labor recibió el Premio Nobel de la Paz en 1912. Cuando fue recibido en Buenos Aires, su edecán fue el Cap. de Navío Guillermo Nunes, seguramente con un buen manejo del idioma inglés y personaje de relevancia para el Gobierno Argentino.
Tanto la Argentina, como el Uruguay (representado por el ex Presidente José Batlle y Ordóñez), fueron países signatarios fundadores de los convenios relativos a las acciones de guerra.
Guillermo Nunes también tuvo destacada participación deportiva en la náutica, fue Comodoro del Yacht Club Argentino (fundado en 1883), siendo Capitán de Fragata, entre los años 1894/1901.
¿Pero porqué tiene presencia en el nomenclátor de Punta del Este?
Aparentemente a pesar de la numerosa participación de poseedores de yates argentinos en la formación del Yacht Club de Punta del Este, Guillermo Nunes (ex Comodoro del Yacht Club Argentino) nunca estuvo vinculado, ni a su fundación en 1924, ni a su integración (información del Dr. Sergio Dalchiele).
Pero Guillermo Nunes, sí estuvo vinculado al Punta del Este inicial, aún denominado Ituzaingó, en la primera década del S.XX, recién se denominaría así oficialmente en 1907.
Existía ya el Faro (desde 1860), el edificio de la Aduana y Capitanía del Puerto de Maldonado, así como el espigón y el muelle de atraque (desde 1887), las viviendas de sus empleados, la Subcomisaría, el Semáforo de Mrak, la “Casa del Cable” así como viviendas de pescadores y de los “faeneros” de la zafra de lobos marinos en la isla, algún comercio de “ramos generales” y el Hotel de Risso. La provisión de agua potable, era de un pozo manantial ubicado cerca de la Playa Mansa y de aljibes, que recogían el agua de lluvia que caía sobre las chapas de los techos de las viviendas. La península era un terreno de pastos, donde pastaban los caballos y mulas, las vacas y ovejas de los pobladores. Las “calles”, existentes en los planos, estaban delineadas, eran simples sendas de tránsito. La vía de comunicación terrestre era en carro desde Maldonado (la ruta seguía aproximadamente la actual Avenida del Cabildo) y el habitual acceso era desde Montevideo en barco, o aún en bote desde el “Muelle de Cavallo”, en Las Delicias (el antiguo Puerto de Maldonado). Desde la base de la península y del arroyito de “La Pastora”, se extendían en todas direcciones, médanos de arena móviles con el viento. La forestación iniciada apenas unos 10 años antes, rodeaba a la Ciudad de Maldonado, el “Carretero de Las Delicias” y se extendía hacia el Oeste (Pinares) y hacia el Noreste (Bosque Municipal).

Negocios inmobiliarios
Según relata Carlos Seijo, uno de los primeros constructores de “Chalet de veraneo” (para los locales: “Chaleses”), fue su padre José Ramón Seijo, en 1902, lo que indujo a su yerno francés, León Caubarrére (casado con Carlota Seijo), a construir otro próximo. Esto induce a un amigo suyo, también francés, Beltrán Hardoy, a también edificar una “residencia de descanso”. Hardoy invita a su concuñado italiano, Camilo Guani a visitarlo. Estos pobladores estacionales, se instalaron en la desolada y aislada península antes de 1904. Camilo Guani, que arriba en el verano de 1905, nacido en 1848, cerca de La Spezia (Génova), tenía 57 años, era el Director de una sociedad de capitales inversora en negocios inmobiliarios en Buenos Aires, la “Bola de Nieve” (primera sociedad argentina de ahorros mutuos) y queda entusiasmado con las posibilidades de invertir en la Punta del Este, percibiendo sus posibilidades como “Estación Balnearia”.
La moda de los balnearios de playas había comenzado en Francia en la segunda mitad del S.XIX, con el establecimiento veraniego en Biarritz, de la Familia Imperial de Napoleón III, de Maximiliano de Habsburgo en Miramar (Trieste) y de la Regente de España, María Cristina en San Sebastián. A principios del S.XX, comenzó a desplazar en el Río de la Plata, la moda de veraneo de las “Quintas de Belgrano y del Tigre”, en Buenos Aires, por Mar del Plata y de las “Quintas del Prado y de Santa Lucía”, en Montevideo, por las playas de Capurro y Ramírez.
Camilo Guani, compra durante el año 1905, veinticuatro solares en la Punta del Este, paralelo a la enorme demanda de denuncia de solares disponibles en la Junta Económico Administrativa de Maldonado, en dicho año. Comienza una campaña en Buenos Aires de inversión en el balneario al Este de la República Oriental, constituyendo una Sociedad Anónima Balneario de Punta del Este. Entre los primeros inversores está el “Comodoro” Guillermo Nunes, socio previo de la Compañía de Navegación del Este, probablemente también impulsado por su esposa “oriental” María Albanell. A continuación adquirió un solar y edificó un Chalet, en la Manzana 8, sobre la Calle 24, frente al espacio descampado de la plaza (actualmente llamada “Artigas”), entre 1906/7, rondaba los 50 años, probablemente retirado de la Armada Argentina.

El Biarritz
La SociedadBalnearia de Punta del Este, constituida por el Gerente Camilo Guani, el Presidente Dr. Félix Egusquiza, Vicepresidente Henry Py y los Vocales: Pedro Mihanovich, Dr. Ramón Leiguarda, C.N. ® Guillermo Nunes, Alejandro Calvo y Ángel Bianchetti, Síndico Leopoldo Pérez, en 1907, con el apoyo de Juan Gorlero, entonces Gerente de la Sucursal Maldonado del BROU y de Antonio Lussich, empresario naviero, como Director Local en Montevideo, emprende la construcción de un ambicioso edificio para Hotel de gran categoría, el Biarritz. Su nombre recordaba el balneario imperial francés. El Arquitecto británico Carlos Medhurst Thomas, planeará y dirigirá las obras, con enormes dificultades, dada la difícil comunicación terrestre con Maldonado, para el acarreo de materiales de construcción y la carencia de mano de obra próxima. Todo debió transportarse por embarcaciones, incluso el lujoso mobiliario desde Buenos Aires. El agua fue traída desde el Arroyo “La Pastora”, extraída con un molino y con una torre cilíndrica de depósito, para ser bombeada por cañerías hasta el hotel y se debió instalar una usina eléctrica. El Hotel Biarritz se inauguró con una cena espléndida, a un público selecto, arribado en su mayor parte desde la Argentina, el 6 de enero de 1908. Esta fecha generalmente se tomó hasta pasada la mitad del S.XX, como “inicio de la temporada”, cuando arribaba lo “más selecto de la Sociedad Platense”, luego de la Carrera del “Gran Premio Ramírez” de la hípica nacional. Siempre teniendo en cuenta que el mes “Top” de la temporada veraniega, era febrero y el “Carnaval”.
Las comunicaciones por vía fluvial con Buenos Aires se hicieron más frecuentes y regulares, desde estas fechas.
Los veraneantes, no sólo disfrutaban de los baños de mar, separados inicialmente los hombres de las mujeres, sino también de la pesca, de cazar conejos en la Isla de Gorriti, de cabalgatas por las playas (existía un palenque de caballos: la “Vanguardia” de Perfilio Báez, ex combatiente blanco de 1904), caminatas por las playas juntando caracoles, aparte de las tertulias, los juegos de naipes de mesa, el billar y los bailes nocturnos organizados en el Biarritz. En estos entretenimientos era habitual la presencia de la familia Nunes.
En 1909, se contabilizaban en la península más de cuarenta chalets, entre los más destacados los de Guillermo Nunes (Tronchon se refiere a él como Núñez), Ernesto Van Peborgh, José Williment, Dr. Ramón Leiguarda, José María Pena, Teodoro Kussrow, Carlos Burmester, Bernardo Riet Correa, Dr. Avelino Gutiérrez Fayet, Jorge Morrison, Dr. Avelino Llovet y Teodoro Keppel, la gran mayoría argentinos (algunos de ellos de madera, prefabricada, de origen escandinavo). Ese año se comenzaría a construir la Capilla de Ntra. Sra. de la Candelaria.
En 1910, por la decisiva intervención del Diputado por Maldonado Julio María Sosa, llegaría la vía férrea a Maldonado y entre 1910/11, se construiría el carretero entre Las Delicias y Punta del Este, impulsado por el primer Intendente Municipal de Maldonado Juan Gorlero, facilitando no sólo el arribo de veraneantes, sino también de trabajadores y empleados y de productos. Éste también propició la forestación de la Isla de Gorriti (1909), arrasada por un incendio.

Vida social
Surgieron más emprendimientos hoteleros, como el “British House” (1910), de los Esposos Pitot, destacado por su “cocina francesa” y dirigido a los británicos residentes (de las empresas de ferrocarriles, navieras, de producción de gas, de seguros, bancarias), frente a la “Playa de los Ingleses”, y el Gran Hotel España (1911), de Joaquín García, famoso por sus cenas bailables, con trajes “de etiqueta”, amenizados con orquestas y sus canchas de tenis. El Hotel “Biarritz”, consiguió la autorización para instalar un “casino de juegos de azar”, en sus instalaciones, en el verano de 1917. Los hoteles constituían el centro de la vida social veraniega del balneario, constituida en su mayor parte de argentinos, incluso políticos “de nota” y ministros. Las revistas “de sociedad”, reproducían fotografías de los personajes veraneantes en el balneario “oriental”, (fundamentalmente mujeres),PBT de Buenos Aires, en febrero de 1912, aparecíaimpresa María Elena Nunes, entonces de 18 años, con un amplio sombrero del que colgaba un tul, que le cubría el rostro. En las fotografías que acompañaban la edición, las señoras y señoritas siempre portaban sombrillas de mano, “quitasoles”, para protegerse del Sol, porque a pesar de estar impuesta la moda de los ”baños de mar”, no estaba “bien visto”, tener el rostro y las manos “bronceadas” por el Sol, la blancura de la piel se mantenía como signo de “status social”.
Al finalizar la década de 1910, que fue la de “consagración” del balneario, visitado por el Presidente Dr. Claudio Williman (verano de 1910), que construyó ulteriormente una residencia estival en él, el Presidente José Batlle y Ordóñez y el ex Presidente Argentino Gral. Julio Roca (ambos residiendo en Punta Ballena en la Casa de Antonio Lussich), la población estable era de unos 800 habitantes y la población veraniega unos tres mil visitantes. Ya existían unas 125 residencias “de vacaciones de no residentes”. Entre ellas la mayoría de residentes en la “vecina orilla”, permanecía la de Guillermo Nunes, con las de los hermanos Pablo y Ernesto Van Peborgh, Francisco Olarriaga, el Emir Emín Arslan, Olaf Tuxen Beger, Jorge Morrison, José Cánepa y algunos uruguayos el Dr. Juan José de Amézaga y su esposa Celia Álvarez Mouliá, el Dr. Claudio Williman, el Comodoro Manuel Gorlero, Ángel Ugarte y algunos residentes locales extranjeros como Joaquín García, José Míguez y los Pitot.

Guillermo Nunes también fue representante de la Compañía Marconi (de Telecomunicaciones) en Buenos Aires, relación empresarial probablemente establecida durante la visita de Guillermo Marconi a esa ciudad, como integrante de la Delegación del Reino de Italia a las Conmemoraciones del Centenario de la Revolución de Mayo de 1810. También desde el punto de vista empresarial, integró como vocal, el Directorio de “La Imperial”, una Compañía de Seguros contra incendios, sita en Buenos Aires, representante de “Heine & Cía”.
Después de su retiro de la Armada, se dedicó sus actividades al estudio y fomento de actividades pesqueras y de caza de cetáceos, constituyéndose en un impulsor de la primera empresa local de industrialización de ballenas. Residía en Buenos Aires en la Calle Córdoba 330, casi frente al área portuaria (P.Madero).

Su muerte
Nunes falleció en Buenos Aires el 17 de abril de 1928, tenía 71 años (Diario La Nación 19 de abril de 1928, destacando en la nota necrológica su representación local de la Compañía Marconi). Su hijo mayor el Dr Guillermo Nunes, por indicación postrera de su padre, dona al Centro Naval Argentino su biblioteca particular, conteniendo obras sobre navegación, artillería naval, expediciones polares y sobre caza y pesca marinas, así como un conjunto de objetos de recuerdos de su actividad naval y de sus contactos con la Marina Chilena, con destino al Museo Naval. El Centro Naval lo menciona como Almirante y socio vitalicio y resalta su personalidad: “como vivo exponente de las virtudes y cualidades enérgicas de nuestra antigua marina”. La escasa repercusión de su fallecimiento, fuera del ámbito social de su entorno y naval de su profesión, se debe al momento político del final del Gobierno del Dr. Marcelo T. de Alvear, de la Unión Cívica Radical, en el que la tensión estaba puesta entre “radicales personalistas”, que pretendían la reelección del Dr. Hipólito Yrigoyen y los “antipersonalistas”, el “roquismo había desaparecido, con las elecciones no amañadas y la muerte del Gral Julio Roca, en 1914, hacía 14 años.
El C.N. ® Guillermo Nunes, fue un personaje trascendente en el naciente complejo turístico de Punta del Este, importante inversor en su desarrollo inicial, el mismo con una personalidad trascendente por su actividad naval, empresarial y política en su paíse impulsor de la identificación de las personas por dactiloscopía y participante con su familia en la vida social veraniega de la península esteña en las primeras décadas del S. XX. Es de destacar que con su presencia en el “naciente” Punta del Este, en los años 1907/08, no participó como “roquista” que era, en la “Crisis del Plata”, desencadenada en esos años por el Canciller Argentino Dr. Estanislao Zeballos, por su postura de la soberanía argentina “hasta la costa seca del Río de la Plata”. Se lo recuerda en la “Punta” con una calle con su profesión equivocada.
Sin embargo el gran promotor del desarrollo de Punta del Este fue el italiano Camilo Guani, que fue el que vio en la desolada península rocosa y en sus playas, un destino turístico internacional prometedor. El fundador de la Sociedad Anónima Balneario Punta del Este está más que olvidado, desconocido.

Dr. Mario Scasso Burghi.

Colaboración: Genealogista María Felicia Sanguinetti Sosa.
C. N. ® Alberto Ballestrino (iconografía).
Bibliografía
Boletines del Centro Naval [Argentino] (varios números).
Un marino de fin de siglo. Contraalmirante Manuel J. García Mansilla: su vida, su obra, su tiempo. – Jorge Rafael Bóveda. Suplemento del Boletín del Centro Naval. 2010.
La Ciudad de La Plata y los hechos revolucionarios de 1893. – Edith Carmen Debenedetti. Repositorio de la Universidad Nacional de La Plata.
Historia de la Argentina. Tomos 5 y 6. – Carlos Gispert Gener (Dirección). Ed. Océano. 1994.
Juan Vucetich. – Ministerio de Seguridad. Gobierno de la Provincia de Buenos Aires.
Unos alumnos muy aplicados. – V. Kofman. El Constructor de Modelos. No. 11. 2007.
Maldonado y su región. – Carlos Seijo. Imp. El Siglo Ilustrado. 1945.
Punta del Este. El Edén Oriental (1907-1997). – Yvette Tronchon Ghislieri. Findesiglo. 2017.
Memoria y Balance del Yacht Club Argentino: 137° Ejercicio (2019/20).
El primer gran triunfo: Como cinco estadounidenses convirtieron a su país en una potencia mundial. – Warren Zimmermann. 2004.