
La expedición Uruguay Sub200, liderada por la Universidad de la República (Udelar) y el Schmidt Ocean Institute, explora desde el 22 de agosto el margen continental uruguayo a bordo del buque R/V Falkor (too). La misión, que se extenderá hasta el 19 de septiembre, estudia profundidades entre 200 y 3.600 metros, desde el límite con Brasil hasta Argentina. Sus objetivos incluyen mapear fondos marinos, recolectar muestras biológicas y sedimentos, y documentar la biodiversidad en cañones submarinos y elevaciones, apoyando la meta de proteger el 30% de áreas marinas uruguayas para 2030.Un equipo de 29 científicos, 17 uruguayos y el resto de Chile, Argentina, Brasil, España, Francia y Alemania, colabora con los ministerios de Ambiente, Defensa y el Museo Nacional de Historia Natural. La expedición abarca 50 puntos, incluyendo siete cañones (Montevideo, Piriápolis, José Ignacio, Cabo Polonio, entre otros) y el cañón del Río de la Plata.
Ejercicio naval
Un objetivo clave es el pecio del ROU 1 Uruguay (DE-1), ex USS Baron, hundido en 1995, al que se espera llegar en las próximas horas con el vehículo operado remotamente (ROV) SuBastian. El ROU 1 Uruguay, un destructor clase Cannon, fue construido en 1943 en Newark, Nueva Jersey, por Federal Shipbuilding. Con 93,3 m de eslora, 11,2 m de manga y 4,3 m de calado, desplazaba 1.420 toneladas estándar y 1.900 a plena carga. Propulsado por cuatro motores diésel General Motors (6.000 shp), sirvió en el Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial, apoyando desembarcos en Hollandia, Saipán y Guam, y ganó tres estrellas de batalla. Transferido a Uruguay en 1952, participó en ejercicios como UNITAS X. Tras servir hasta 1990, fue hundido como blanco en 1995 durante un ejercicio naval. Planeado para ser destruido por artillería de 100 mm de fragatas francesas del Comando de Flota, resistió las salvas. Entonces, un Super King Air Beechcraft, armado -un caso único en el mundo- con cohetera de 57 mm bajo un ala, piloteado por el capitán de fragata Gastón Bianchi (piloto), teniente Daniel Casas (copiloto), con el vicealmirante James Coates a bordo lo hundió.
El fotógrafo Ricardo “Chango” Figueredo capturó las imágenes del asalto, registrando los últimos momentos del veterano de guerra impactado por los cohetes.












