De acuerdo a lo informado por la Dirección de Parques Públicos de la Intendencia de Maldonado, el Arboretum Lussich continuará cerrado al público por el alto riesgo de incendio existente en el lugar debido a la sequía imperante en todo el país que motivó la decisión de autorizar el pastoreo en los costados de rutas y caminos vecinales.
Este lunes, por otra parte, se registró un nuevo incendio en Sauce de Portezuelo que finalmente fue controlado por los bomberos, sin llegar a causar daños en las viviendas de la zona. No fue el primero de esta temporada. Ya a mediados de noviembre se desató un foco en la zona de Montoya, donde unos obreros encendieron fuego para hacer un asado. Días después, un monte ubicado sobre Bulevar Artigas a la altura del supermercado Devoto también fue pasto de las llamas.

Vecinos preocupados
Por este tema, vecinos de la zona de Manantiales, que el año pasado y el otro también vieron cómo las llamas llegaron casi hasta la puerta de su casa, enviaron una carta a la IDM en la que solicitan apoyo para “la realización de cortafuegos en todo el perímetro, así como la señalización de los hidrantes y la implementación de un destacamento de bomberos para la zona”.
Los vecinos relataron sus vivencias de los últimos años, cuando se vieron enfrentados “a días de esfuerzo para parar el fuego que avanzaba en dirección a nuestras viviendas, con la ayuda de bomberos quienes, si bien realizaron su trabajo con gran dedicación, nos dieron la pauta de que, frente a un incendio con vientos en dirección a las viviendas, estarían muy cortos de recursos para combatir el fuego en tiempo y forma” y no ocultaron su gran preocupación por el alto riesgo de incendio que existe al día de hoy, debido a la escasez de lluvia y altas temperaturas.
Pero los vecinos no se quedan de manos cruzadas y también participaron de un entrenamiento y capacitación teórico práctico para aprender a combatir el fuego de manera efectiva. La charla fue brindada por Bomberos el pasado viernes.

Fuego no
Por otra parte, las autoridades vuelven a recordar que desde el 15 de noviembre y hasta la segunda quincena de abril rige el Decreto 436/007 que prohibe la realización quemas y fuegos al aire libre en todo el país. Además, se establece la obligatoriedad de mantener limpios los predios y exhorta a todas las personas extremar el cuidado en el uso de fuegos artificiales. El fuego no controlado en terrenos forestales puede afectar extensas superficies produciendo grandes daños a la vegetación, fauna y suelo, además de pérdidas ecológicas, económicas y sociales. Por ese motivo, el Sistema Nacional de Emergencias coordina acciones tendientes a la prevención, mitigación y respuesta frente a la ocurrencia de incendios forestales durante la temporada estival.

Penado
Cabe recordar que se trata de un delito que se pena con prisión y que el 95 % de los siniestros se deben a la acción humana. Este año y, como resultado de una propuesta realizada por el Sistema Nacional de Emergencias (SIANE), la prohibición entró en vigencia el pasado 15 de noviembre debido a los pronósticos climáticos que advierten sobre la prevalencia de períodos de escasas lluvias y otras condiciones meteorológicas que implican un aumento potencial del riesgo de incendios.

Sanciones
La imprudencia, el descuido y la intencionalidad son conductas penadas por la ley. En este sentido, el artículo 206 del Código Penal determina que “el Incendio es un delito con una carga penal de entre 12 meses de prisión y 16 años de penitenciaría”.
En esa misma línea, el artículo 2º de la Ley 15.896 establece que “las multas se graduarán de acuerdo a su gravedad, entre 10 y 200 unidades reajustables” y el artículo 90 del Código Rural determina que el que hace quemazón de campos está obligado a la “reparación de todos los daños y perjuicios que ocasionare”.

 

Recomendaciones del sinae

El SINAE recuerda algunas de las recomendaciones, tales como: mantener limpios los predios, no arrojar colillas de cigarrillos sin apagar, prestar atención a las indicaciones en áreas forestadas, no encender fuego al aire libre y ante cualquier situación de riesgo llamar de inmediato al 911 (Emergencias) o al 104 (Bomberos) para evitar que un foco ígneo se transforme en incendio de magnitud.
En el entendido que durante la temporada estival los veraneantes hacen uso de parrilleros en casa de descanso, se recuerda igualmente que se deben extremar las precauciones. En el caso de campings, ceñirse a lo que indican las recomendaciones de realización de fogones seguros:

-Limpiar previamente el lugar donde se encenderá el fuego por lo menos a cinco metros a la redonda.

-Eliminar hojas secas y pinochas, así como rodear el fuego con piedras, ladrillos u objetos similares.

-No hacer grandes fogatas para cocinar y no dejar el fuego sin vigilancia.

-Una vez terminada la cocción de los alimentos, apagar completamente el fuego.

-Remover los restos de leña y cenizas para verificar que esté totalmente extinguido antes de retirarse del lugar.

-Vigilar permanentemente el fuego y antes de abandonar el lugar de campamento extinguirlo totalmente.