
El Yacht Club Punta del Este realizó días atrás la primera prueba de los veleros SV14, barcos especialmente adaptados para posibilitar la navegación a vela a tripulantes con deficiencias físicas, ya sea por la edad o por diferentes patologías.
La institución esteña es la primera en su tipo en Latinoamérica en importar este tipo de embarcación en un proyecto que busca llevar y posibilitar la náutica a todos y que prevé no sólo la participación de socios del Club, sino también de instituciones públicas y privadas de la zona. Para ello, además de los veleros, el Club compró una pluma de última generación en Europa.
La Dirección Nacional de Hidrografía también brinda su apoyo prestando el espacio necesario para operar en la explanada del puerto, al igual que a la Dirección Nacional de Aduanas que da un espacio de su depósito para guardar los veleros y sus elementos, al igual que realizar mantenimiento de los equipos.
“Llevar a navegar a quienes no tienen la plenitud de sus aptitudes físicas no será nuevo para el Yacht Club Punta del Este, desde hace mucho tiempo los Instructores de la Escuela de Vela del Club lo han hecho y el resultado siempre fue el mismo: ¡Gran alegría para todos! Hoy, contamos con las herramientas adecuadas, veleros de última generación, pero lo más importante, es que seguimos teniendo un capital humano excepcional en el varadero y en los Instructores del Yacht Club Punta del Este para llevar adelante esta tarea”, señala un comunicado.

EL SV14
El diseño del casco para el SV14 se basa en la propuesta de Far East Boats y las décadas de investigación de Simonis Voogd Design combinadas con la amplia experiencia en diseño de yates y navegación adquirida en los últimos 35 años.
Un barco de aspecto moderno, fácil de manejar, estable y seguro, que puede ser navegado por una o dos personas. Esta poderosa forma de casco es necesaria no solo para permitir la velocidad sino, lo que es más importante, también para brindar la máxima estabilidad. Debido a la movilidad limitada de la tripulación, se debe asegurar que el barco pueda navegar lo más erguido posible, lo que se hace de dos maneras. Una se llama estabilidad de forma, tener un barco ancho lo da, y la otra a través de un centro de gravedad bajo combinado con una relación de lastre alta (estabilidad de peso). Este diseño tiene una quilla con un bulbo de centro de gravedad bajo en la parte inferior para maximizar esto. El resultado es un barco con un límite de estabilidad positivo cercano a los 130 grados. Esto significa que la embarcación puede volcar (90 grados) y, cuando se empuja hacia abajo otros 40 grados, seguirá erguida. Esto es vital para la seguridad en caso de que una ráfaga u ola inesperada golpee y vuelque el barco.
Otra característica de seguridad incorporada en este diseño son los seis compartimentos estancos. Cada combinación de 2 compartimentos tiene suficiente flotabilidad para mantener el barco a flote, lo que significa que puede tener una brecha que comprenda dos compartimentos y aún así estar a salvo. Estos son requisitos de seguridad muy estrictos y no muy diferentes a los que se aplican a los yates de regatas alrededor del mundo.
Fuente y fotos: YCPE












