
En medio de la creciente polémica por el destino de cuatro predios en la faja costera de Playa Hermosa, la familia Anagnostis reafirma su posición: los terrenos son propiedad privada, respaldados por títulos históricos, y están dispuestos a una transacción con la Intendencia, pero denuncian obstáculos políticos y un legado de “desorden jurídico” de gestiones anteriores. Esta controversia involucra medidas cautelares judiciales y denuncias ambientales y ha escalado recientemente con un fallo del Tribunal de Apelaciones que prohíbe el uso de construcciones en los padrones. La disputa se remonta a décadas, con litigios que oponen a los particulares contra el Estado por el control de estos predios.
En Playa Hermosa, los Anagnostis administran propiedades que incluyen un parador y otras estructuras, como un barco convertido en atracción. En octubre de 2023, un tribunal suspendió la demolición del parador, fallando a favor de la familia y reconociendo argumentos de propiedad privada. Sin embargo, la Intendencia de Maldonado ha impulsado acciones para declarar estos predios como bienes públicos, citando contaminación por efluentes y ocupación irregular. Alejandro Anagnostis, representante de la familia, expresó su frustración por el bloqueo de contribuciones inmobiliarias impuesto hace más de 20 años. “Nosotros entendemos que es de nosotros. Lo tenemos cuidado jurídicamente. Nunca fuimos… Si apareció en la prensa no fue por nosotros. No, aparece por otros intereses”, afirmó, aludiendo a motivaciones políticas detrás de las denuncias.
Maldad jurídica
También criticó duramente a la exdirectora jurídica de la IDM, la fallecida Bethel Rodríguez, a quien acusa de iniciar una “maldad jurídica” durante la era de intendentes como Burgueño y De los Santos como bloquear los pagos de contribución y forzar juicios. “Acá el tema arrancó con Bethel Rodríguez. Era la época de Burgueño. Y fue Bethel que dijo: ‘No, lo que es costa, trancamos todo'”. Anagnostis defende que los predios fueron fraccionados por su padre hace décadas, cediendo espacios públicos como plazas, y que el Estado los reconoció históricamente. “Mi padre compró lo que era todo campo ahí, 80 hectáreas, y fraccionó todo. Y después pasó la ruta y quedaron los padrones”. Insiste en que la playa en sí es pública, pero la faja costera adyacente es privada: “La playa, la parte de playa técnicamente siempre va a ser pública. La arena seguro”. Sin embargo, el bloqueo impide reformas, alquileres o habilitaciones, dejando las propiedades en un limbo: “Hoy por hoy no podemos hacer nada. Si hacemos algo, estamos en infracción”.
La familia propone una transacción: reconocer su propiedad a cambio de ceder beneficios públicos, como accesos o vistas. “Reconocerles el derecho de propiedad, pero a cambio, ¿qué le dejan como bien público?. Acusa a la oposición del Frente Amplio de sabotear negociaciones: “La oposición en la junta dijo que hicimos todo mal, que hicimos una tranza (sic) con los particulares”. Anagnostis elogia al actual intendente Abella por intentar “arreglar toda la costa”, pero lamenta el legado de abogados municipales con “mentalidad” de judicializar este tipo de ámbitos: “Mis abogados ahora, que son los mismos de antes, iban a los juzgados a defender nuestra posición a la gente. Con esa orden”.
Pruebas contundentes
Anagnostis destaca que hay estudios notariales y peritajes que respaldan su titularidad, así como también informes del Colegio de Escribanos: “Hay pruebas contundentes de que es nuestro, que es el estudio de escribanos y es reconocido por el Estado”. La familia Anagnostis es optimista pero considera incluso juicios internacionales si no hay resolución: “Morimos con las botas puestas. Vamos a seguir hasta las últimas consecuencias”.”Queremos paz. No queremos 10 años más”.
Crédito imágenes: familia Anagnostis











