El prefecto del puerto de Punta del Este, Sebastián Sorribas, anunció que dejará el cargo en los próximos días tras ser designado jefe de la Circunscripción del Océano Atlántico, una función de mayor alcance regional que abarca las prefecturas de Maldonado, Rocha, Cerro Largo y Treinta y Tres.
En una entrevista brindada a la emisora local FM Gente, Sorribas explicó que la Prefectura divide el país en cuatro circunscripciones y que la del Océano Atlántico le corresponde ahora a él. El cambio se formalizará próximamente, mientras continúa temporalmente al frente de la Prefectura local hasta completar los relevos correspondientes.
Sorribas llegó a Maldonado en diciembre de 2014 y acumula once temporadas en el departamento, cinco de ellas como prefecto del puerto. Durante la entrevista realizó un balance de la temporada de verano recién finalizada, destacando los principales desafíos enfrentados. Uno de los temas más recurrentes fue el control de animales (principalmente perros) en las playas, un reclamo permanente de los usuarios. Se destinó un equipo específico para abordar la situación, lo que generó alrededor de 300 notificaciones. Sin embargo, reconoció que “no sabe si existe una forma real de solucionarlo al 100%”.En cuanto a la labor general, enfatizó que la prioridad absoluta es la seguridad y la preservación de la vida humana, tanto en el agua como en tierra. “Cuando pongo las prioridades antes del verano, lo primero es salvar vidas. Siempre. No hay llamada que esté por encima de una vida en peligro”, afirmó.
Falta de personal
También aclaró el alcance de la jurisdicción: si un delito ocurre en zona de Prefectura, los efectivos actúan para resolverlo, incluso fuera del área inmediata, como en un reciente procedimiento en un centro comercial tras un incidente en playa. Sorribas valoró el compromiso de su equipo: “Me siento totalmente honrado de los 78 marinos que tengo. Han hecho cosas que a veces yo no me hubiera atrevido”. No obstante, identificó como principal dificultad actual la falta de personal, con 17 cargos vacantes que no se logran cubrir.
Otro punto crítico del verano fue el muelle de La Pastora, donde se registraron incidentes en la primera quincena de diciembre (peleas, rapiñas y otros episodios entre jóvenes). Esto obligó a reforzar el patrullaje, con 45 o 46 detenidos en la primera semana. Posteriormente, la situación se normalizó al entenderse que ese tipo de conductas “no corrían más”.
A partir de la próxima semana, Sorribas asumirá funciones de coordinación y supervisión a nivel regional en su nuevo cargo.











