
La Jefatura de Policía de Maldonado emitió un comunicado alertando a la población sobre una nueva modalidad de estafa dirigida principalmente a trabajadores independientes y técnicos, como instaladores de aire acondicionado, constructores o fabricantes de piscinas. Según las autoridades, los delincuentes contactan a sus víctimas solicitando servicios en zonas alejadas del departamento, donde la cobertura telefónica y de datos móviles es débil o intermitente, para luego intimidarlas con amenazas graves y extorsionarlas económicamente.
El comunicado detalla que los estafadores inician el contacto haciéndose pasar por clientes interesados. Una vez que el trabajador llega al lugar indicado, recibe llamadas o mensajes desde otro número, en ocasiones extranjero, con amenazas que buscan generar pánico inmediato. “Generalmente, se le indica que está siendo vigilado o que un familiar ha sido secuestrado, aprovechando el aislamiento y la vulnerabilidad de la víctima en áreas con poca señal”, señala la Jefatura.
El objetivo es extorsionar a la víctima, exigiendo grandes sumas de dinero bajo presión psicológica.
Testimonio
Un vecino de la zona, dedicado a la construcción de piscinas, compartió con la emisora local FM Gente su escalofriante experiencia, que ilustra el modus operandi de esta estafa. Según su relato, fue contactado por un individuo con acento colombiano que solicitó sus servicios y le proporcionó una ubicación en un camino rural cerca de Garzón. A pesar de las lluvias recientes, el supuesto cliente aseguró que el acceso estaba en buenas condiciones. Sin embargo, al llegar, el hombre no encontró a nadie ni señales de viviendas.“Recibí un mensaje de otro número, de alguien que se presentó como ‘comandante Juan José’, diciendo que era responsable de la seguridad de la persona que me contactó. Me pidieron habilitar la cámara del celular y mis datos personales, incluyendo mi cédula, como parte de un supuesto protocolo”, relató la víctima, aún conmocionada. Pronto, la situación escaló: los estafadores afirmaron pertenecer a un cártel, mencionaron el nombre de un conocido narcotraficante y amenazaron con atacarlo si no depositaba dos millones y medio de dólares. “Me decían que no me moviera, que había gente con rifles apuntándome. Escuchaba conversaciones de fondo, como si usaran un walkie-talkie. Estaba aterrorizado”, confesó.
El hombre relató que los estafadores también contactaron a su esposa, una maestra comunitaria, exigiéndole 15 mil dólares y amenazando con enviarle fotos de su esposo siendo mutilado si no cumplía. Mientras tanto, le ordenaron permanecer en videollamada y dejar mensajes a su esposa y su hijo. Aterrorizado, la víctima decidió escapar a toda velocidad. “Salí de ahí a 140 km/h, pensando que no llegaba. Cuando llegué a la ruta, puse la camioneta a 200 km/h y le mandé un mensaje a mi señora”, narró. Su esposa, alertada por la situación, denunció el caso en la seccional sexta, y la Policía logró contactarlo por radio, recomendándole no responder más llamadas de los estafadores. Finalmente, fue localizado en San Carlos, aunque el hombre lamentó la demora en la respuesta policial: “Agradezco mucho, pero llegaron tarde. La logística fue lo que falló”. El vecino expresó su preocupación por la información personal que los delincuentes obtuvieron, incluyendo su cédula y una foto del lugar donde fue citado. “No todos los uruguayos somos santos o delincuentes, y no todos los extranjeros que vienen lo son. Pero esta gente sabe lo que hace. Alguien tuvo que indicarles que ese era el mejor lugar para la estafa”, reflexionó.
La Jefatura de Policía de Maldonado recomienda a la población no acudir a lugares remotos sin verificar la identidad del solicitante y mantenerse alerta ante cualquier contacto sospechoso. Asimismo, insta a denunciar de inmediato cualquier intento de extorsión a las autoridades para facilitar la investigación y prevenir nuevos casos











