El fallecimiento del empresario Ángel Pablo Carbonaro, ocurrido en las últimas horas, causó un profundo dolor y una gran congoja en Punta del Este. Integrante de una conocida familia de la zona, Carbonaro, desde muy joven, dejó su huella en los distintos ámbitos del balneario esteño como el deportivo, el comercial y el institucional.
Fue primero jugador y luego dirigente del Club Ituzaingó. De forma paralela, comenzó a destacarse en el ámbito empresarial de Punta del Este, donde se desempeñó con su reconocido talento al frente de la desaparecida inmobiliaria Pérez Montero. Su oficina en uno de los locales más grandes de la galería Santos Dumont fue punto de reunión de empresarios, futbolistas, periodistas, jerarcas públicos y dirigentes políticos. Fue uno de los más recordados titulares de la Liga de Fomento de Punta del Este y su paso por las instituciones empresariales del departamento y del país, lo ubicó como uno de los empresarios referentes tanto de Punta del Este, como del Uruguay.
En el ámbito político formó parte del Partido Colorado siempre apoyando a su íntimo amigo y líder partidario, el recordado y desaparecido Benito Stern.
En los últimos tiempos, Carbonaro enfrentó una desigual batalla con un mal que finalmente lo derrotó en la noche del jueves. Para sus amigos no fue ninguna derrota. Simplemente, Ángel partió junto a sus amigos de toda la vida que tiempo antes optaron por hacer lo mismo.
Correo de Punta del Este saluda a su familia en este momento de profunda tristeza.