Big Bang Nature Stays fue seleccionado por National Geographic Traveller

“Para nosotros es un sueño hecho realidad porque National Geographic está muy alineado con el gusto por la naturaleza, por explorar, por la aventura, que es lo que nosotros siempre buscamos ofrecer”, cuenta Lucía Scandroglio

Por: Laura Garganta
En Sauce de Portezuelo, a pasos del mar, se oculta uno de los secretos mejor guardados del departamento. Allí, a veinte minutos de Punta del Este, un conjunto de domos geodésicos emerge entre la vegetación, anclado en la serenidad del bosque. Es Big Bang Nature Stays, el proyecto que acaba de ser seleccionado para integrar la edición de lujo 2025 de National Geographic Traveller (UK), una publicación que distingue a los destinos más inspiradores del mundo.
Para Lucía Scandroglio, fundadora del emprendimiento junto a su esposo Leandro Deambrosi, el reconocimiento llegó como una señal inesperada pero profundamente coherente con la filosofía que guía el lugar. “Para nosotros es un sueño hecho realidad porque National Geographic está muy alineado con el gusto por la naturaleza, por explorar, por la aventura, que es lo que nosotros siempre buscamos ofrecer en Big Bang. Estar en estas páginas es increíble, un honor y estamos muy emocionados”, cuenta. “De chica llegaban estas revistas a mi casa y yo las miraba soñando que tenía el mundo en mis manos; que ahora nuestro lugar también esté publicado en ellas es increíble”.
En el universo visual y narrativo de National Geographic, donde confluyen imágenes de islas remotas, culturas milenarias y escenarios naturales únicos, la inclusión de un emprendimiento uruguayo no pasa inadvertida. Scandroglio lo vive con gratitud y asombro: “La gente de National Geographic está todo el día viendo lugares y conocen todo el mundo, por eso que elijan publicarnos nos enaltece y nos ubica en otro lugar a nivel mundial, ya que somos los únicos uruguayos publicados.”



Mudanza y proyecto
Big Bang nació como una extensión natural de una historia familiar. En 2018, Lucía y Leandro —junto a sus tres hijas, Gaia, Sol y Francesca— decidieron hacer una pausa de su vida en Montevideo para emprender un viaje alrededor del mundo. Durante un año recorrieron islas del Pacífico, Nueva Zelanda y Vanuatu, viviendo experiencias inmersas en culturas que hasta entonces sólo habían visto en las páginas de revistas o en redes sociales. “Todos esos viajes de tanta naturaleza hicieron que nos diéramos cuenta de que ya no queríamos vivir en Montevideo, por lo que cuando volvimos nos mudamos a Punta del Este y empezamos este proyecto de domos geodésicos”.
La elección del lugar no fue casual. La chacra donde hoy se levanta Big Bang pertenece a la familia de Deambrosi y conserva el espíritu de su infancia: cuarenta hectáreas de terreno frente al mar, con un bosque que se convirtió en el gran protagonista. “El proceso de integrar el proyecto a su entorno natural fue espectacular, porque los domos se arman y se desarman. Aunque ahora son estructuras más fijas, el día de mañana podríamos desarmar todo Big Bang y es como que en este bosque no hubiera pasado nada. Eso es lo que más nos gusta, lo atemporal y efímero”, explica Lucía. Cada domo fue instalado respetando la disposición de los árboles, buscando convivir con el paisaje sin interrumpirlo.

El lujo actual
Hoy el complejo representa una comunión entre naturaleza, arte y hospitalidad. Los huéspedes llegan atraídos por un concepto de lujo que poco tiene que ver con el exceso o la ostentación. “Me encanta el público viajero, explorador y aventurero, que le gusta un lugar de autor y tiene gusto por el nuevo lujo, que para mí es poder caminar descalzo por la playa, por un lugar solitario, tener gente increíble y muy cercana que te atienda, poder ver las estrellas de noche… Todo eso para mí es el lujo actual”, dice Scandroglio. “El lujo nuevo que antes lo dábamos por sentado, ahora nos damos cuenta de que es un privilegio, como estar inmersos en un bosque”.
Esa noción de bienestar simple y profundo impregna cada detalle del lugar. Los domos se distribuyen entre los árboles con interiores diseñados por artistas locales y piezas que dialogan con el entorno. “Desde la construcción hasta el estilo de vida que promovemos, todo en Big Bang honra la naturaleza”, explican sus creadores en el texto institucional del hotel. El visitante puede experimentar un baño de bosque, practicar yoga al ritmo de un gong, expresarse en un domo artístico o simplemente dejar que el tiempo fluya sin itinerarios. La experiencia se completa con una gastronomía que marida agua, tierra y fuego: corvina rubia a fuego lento, vegetales orgánicos y postres locales como panqueques con dulce de leche, servidos bajo una instalación de medusas gigantes que recubre el domo central.



Domo corporativo
A lo largo de las estaciones, Big Bang Nature Stays se consolida como un espacio de creación y disfrute. Es un lugar donde el arte, la arquitectura efímera y la naturaleza se funden en una experiencia sensorial. Este año, además del reconocimiento internacional, la pareja se prepara para inaugurar el domo más grande del complejo: una estructura concebida para conferencias, presentaciones de producto y encuentros corporativos, que será intervenida por la artista Laura Sanjurjo. “Estamos con un proyecto nuevo que es un domo corporativo espectacular, para tener reuniones, para venir a hacer off-sites, para hacer presentaciones de producto. Ese es nuestro nuevo proyecto, que ya está por estrenarse”, adelanta Lucía.
La incorporación del arte de Sanjurjo refuerza una de las premisas más profundas del emprendimiento: la belleza como forma de diálogo con el entorno. En Big Bang, el arte no se impone, sino que acompaña. Las esculturas, murales e instalaciones se integran al paisaje como una extensión de la naturaleza, invitando a la contemplación.
Mientras el nuevo domo se prepara para abrir sus puertas, la mención en National Geographic Traveller (UK) proyecta a Big Bang en un escenario global. En la edición 2025, el emprendimiento uruguayo aparece junto a destinos de Asia, África, Europa y Oceanía, compartiendo espacio con lugares reconocidos por su autenticidad y compromiso con la sostenibilidad.
Para sus creadores, el reconocimiento confirma su apuesta por una hospitalidad en armonía con la naturaleza que trasciende fronteras. Esa idea atraviesa todo el proyecto: ofrecer un espacio donde la belleza y la calma del entorno se integren a la experiencia cotidiana, sin modificar el espacio circundante.