
Este lunes, poco antes de las 22 horas, el buque de servicios WP Halle levantó anclas desde la Bahía de Maldonado, para dirigirse directamente a la boya petrolera de ANCAP. La misión busca reparar una rotura detectada en el fondo marino, a unos 20 metros de profundidad, que afecta el descargue de combustible en la Terminal Este. Aunque la avería no ha interrumpido completamente las operaciones, representa un riesgo para la cadena de suministro energético nacional, especialmente durante la alta demanda invernal.
El capitán del WP Halle, de pabellón uruguayo, puso proa inmediata al sitio. A bordo viajan buzos especializados y técnicos equipados con repuestos para subsanar la falla en las conexiones submarinas de la boya, que según fuentes de ANCAP podría deberse a corrosión por salinidad o impactos de corrientes marinas fuertes, comunes en el Atlántico Sur.
La boya, instalada hace décadas, es vital para el descargue de buques tanqueros que importan crudo y derivados, abasteciendo la refinería de La Teja en Montevideo y cualquier demora podría elevar los costos de importación.
Bandera uruguaya
El WP Halle es un buque de apoyo offshore ideal para intervenciones submarinas, con capacidades de remolque y suministro. Construido en 1982 bajo el nombre Raleigh B, mide 68 metros de eslora y cuenta con sistema de posicionamiento dinámico DP1, permitiendo mantener posición precisa sin anclas adicionales. Su adquisición reciente por WP Group of Companies, una firma uruguaya de servicios logísticos y marítimos independiente desde 2016, implicó una inversión superior a 2,5 millones de dólares. La compañía opera en Uruguay y Argentina, y creó la subsidiaria MEINA – Offshore Services para enfocarse en el mercado offshore, abarcando petróleo, gas y energías renovables como la eólica marina.
Expertos marítimos explicaron que la reparación requerirá inmersiones controladas con equipos de buceo saturado y herramientas para soldar o reemplazar secciones dañadas. WP Group, con el WP Halle como el único buque DP1 bajo bandera uruguaya, se posiciona para ofrecer soluciones integrales, incluyendo salvamento, remolque y apoyo logístico para plataformas de extracción y parques eólicos marinos. Fuentes confirmaron que el buque partió sin contratiempos, bajo condiciones meteorológicas favorables con vientos moderados y mar calmo. Se estima que la reparación tomará entre 24 y 48 horas, según la complejidad. ANCAP asegura tener reservas suficientes para evitar desabastecimiento, pero enfatiza la necesidad de mantener la infraestructura operativa para la seguridad energética nacional.











