Cascos fríos para quimioterapia: una iniciativa solidaria que llegó a Maldonado

Usados por un periodo de tiempo antes, durante y después de cada tratamiento ayudan a tratar de prevenir o reducir la caída del cabello

La hipotermia del cuero cabelludo consiste en enfriarlo con compresas de hielo o gorras hipotérmicas (gorros enfriadores o refrigerantes) por un periodo de tiempo antes, durante y después de cada tratamiento de quimioterapia para tratar de prevenir o reducir la caída del cabello. En busca de llevar esta solución, que es conocida en varias clínicas nacionales e internacionales y es recomendada por oncólogos, unas jóvenes de San José comenzaron con un proyecto solidario: crear cascos de gel para congelarlos y donarlos a pacientes oncológicos.
Un tiempo atrás, Natalia, una paciente oncológica de Maldonado, se enteró de la iniciativa por televisión, y se puso en contacto con las emprendedoras, quienes le dieron la posibilidad de traer los cascos a Maldonado para compartirlos de forma gratuita y solidaria con otras pacientes que se estén sometiendo a quimioterapia. El grupo, que se inició no hace mucho con tres personas, hoy ya suma 14.

De mano en mano
En total, se le entregaron a Natalia 18 cascos artesanales, que fueron hechos con bolsas de gel pegadas. Para acceder a ellos, los usuarios se contactan con Natalia (al 099 389 624) y los pasan a buscar antes del tratamiento de quimioterapia y cuando este termina los deben devolver. Todos los usuarios pueden acceder a estos cascos de forma gratuita y las jóvenes de San José se nutren de colaboraciones para poder hacerlos. Además de en Maldonado, este tipo de cascos y este tipo de iniciativas son replicadas en otras partes del país, por sus beneficios para los pacientes.
Por cada sesión de quimio se entregan varios cascos por persona, ya que es necesario cambiarlos cada media hora. Para poder hacer esto, los pacientes deben acudir al lugar con una conservadora en la que transportarlos ya que es importante que siempre estén siempre congelados.
“Es todo a fuerza de voluntad. Me pareció genial el trabajo de estas chicas, me encanta la gente joven que se preocupa por el otro”, destacó Natalia y dijo que le gusta ser parte de la colaboración para ayudar a otras personas que necesiten la ayuda.