Clientes brasileños y mexicanos lideran la compra de unidades de Cipriani Ocean Resort

"Va a ser un antes y un después de Punta del Este cuando esté terminado", sostuvo el empresario Edgardo Defortuna, presidente y CEO de Fortune International Group

El empresario Edgardo Defortuna, presidente y CEO de Fortune International Group, destacó el potencial del proyecto Cipriani Ocean Resort & Residences como un desarrollo de lujo que busca consolidar a la ciudad como un destino premium en América Latina. En una entrevista con la cadena Bloomberg informó además que “De la primera torre están vendidos el cincuenta por ciento”.
Según el empresario, este proyecto, que combina residencias de alta gama, un hotel boutique y un casino, refleja la confianza en el mercado uruguayo, impulsado por su estabilidad económica y política. “Va a ser un antes y un después de Punta del Este cuando esté terminado”, agregó Defortuna quien recordó cuando el hotel San Rafael era el lugar para ir y ver y ser visto. Anticipó que el nuevo complejo incluirá el primer casino operado por Cipriani en sus noventa y tres años de historia y subrayó que Punta del Este sigue siendo un imán para inversores internacionales, especialmente de Argentina, Brasil y Europa, debido a su infraestructura, seguridad jurídica y atractivo turístico durante todo el año. El proyecto Cipriani, está desarrollado por Fortune International Group en alianza con la marca italiana Cipriani, y representa una “inversión significativa” en un mercado que Defortuna considera estratégico. Defortuna enfatizó que el diseño arquitectónico, liderado por firmas de renombre, y los servicios exclusivos, como restaurantes de la marca Cipriani, posicionan al proyecto como un referente en el segmento de propiedades de lujo en la región. Además, destacó que la preventa de las residencias ya ha generado un interés considerable, con compradores principalmente de Argentina, donde la incertidumbre económica impulsa la búsqueda de activos en mercados estables como Uruguay.

Estabilidad macroeconómica
En contraste, Defortuna fue crítico respecto a las oportunidades de inversión inmobiliaria en Argentina. Según él, el país enfrenta barreras significativas para atraer capital extranjero en el sector debido a la falta de reformas laboral e impositiva. La rigidez de las leyes laborales y la alta carga tributaria desalientan a los inversores, quienes prefieren destinos con mayor previsibilidad, como Uruguay o Miami, donde Fortune también tiene una fuerte presencia. Defortuna señaló que, sin cambios estructurales, Argentina difícilmente podrá competir en el mercado global de real estate, a pesar de su potencial. Esta comparación resalta por qué el proyecto Cipriani se desarrolla en Punta del Este y no en Argentina, a pesar de la proximidad geográfica y la demanda de propiedades de lujo por parte de argentinos. El empresario también abordó el contexto económico regional, indicando que la estabilidad macroeconómica de Uruguay, junto con incentivos fiscales para inversores extranjeros, ha permitido que proyectos como Cipriani prosperen. En Punta del Este, la demanda de propiedades de lujo se mantiene sólida, alimentada por compradores que buscan segundas residencias o inversiones seguras frente a la volatilidad de otros mercados latinoamericanos. Defortuna destacó que el proyecto no solo busca captar a la élite regional, sino también a inversores internacionales atraídos por la marca Cipriani y la reputación de Punta del Este como un destino sofisticado. En cuanto al impacto económico, Defortuna subrayó que el complejo Cipriani generará empleo local y dinamizará el turismo de lujo en la región, consolidando a Punta del Este como un hub para eventos y visitantes de alto perfil. Sin embargo, también advirtió sobre la necesidad de mantener políticas que fomenten la inversión extranjera, ya que la competencia global por el capital es feroz. En este sentido, comparó el caso de Uruguay con Miami, donde la flexibilidad regulatoria y los incentivos han impulsado el boom inmobiliario.