La Intendencia de Maldonado abrió este martes las propuestas para la instalación y explotación de un parador comercial en la playa, a la altura de la intersección de las rutas 10 “Juan Díaz de Solís” y 104 “Alejandro Atchugarry”.
Cuatro ofertas se presentaron, destacando inversiones y cánones variables que buscan equilibrar calidad de servicios con rentabilidad.
La primera oferta, de Joaquinha SRL, propone un canon anual de $865.000 y una inversión de US$160.000 en obras. Le sigue la de Nicolás Mario Castiglioni y Joaquina Alonso Nicolich, con un canon de $320.000 y una inversión en infraestructura de $3.200.000.
One Way Servicios y Soluciones SRL ofrece el canon más alto: $2.200.000, sin detallar inversión específica. Finalmente, Locode SRL presenta un canon de $150.000, el más bajo.
Requerimientos
El objeto de la licitación, según el pliego, es crear un parador de alta calidad que atienda tanto a usuarios del establecimiento como al público playero. Debe incluir servicios gastronómicos e higiénicos de excelencia, como sombrillas, reposeras, wifi y cobertura médica. Obligatoriamente, ofrecerá baños, duchas y lava pies gratuitos de 9:00 a 20:00 hs o hasta la caída del sol. El adjudicatario tendrá exclusividad en un radio de 50 metros alrededor del parador para ventas e instalaciones, identificadas con su nombre. Sin embargo, la Intendencia se reserva el derecho de colocar casetas de guardavidas o estructuras similares en esa área. El plazo inicial va del 1° de diciembre de 2025 al fin de la Semana de Turismo de 2026, renovable anualmente hasta el fin del período de gobierno. Las renovaciones son automáticas salvo notificación con 30 días de antelación. El ganador debe obtener la Autorización Ambiental Previa del Ministerio de Ambiente y, si el parador es desmontable, retirarlo en un máximo de 10 días hábiles post-temporada. Entre las obligaciones clave: operar ininterrumpidamente desde diciembre hasta Turismo, con desfibrilador (DEA) y personal capacitado en RCP (al menos 50%). Iluminar la playa circundante, mantener higiene en el edificio y 50 metros a cada lado, exhibir precios acordes a la zona (sin vendedores ambulantes, solo mozos). Están prohibidos los juegos de azar, los estupefacientes (causal de rescisión),los vertidos de aguas y las modificaciones no autorizadas a la estructura. El personal debe tener carné de salud y manipulación de alimentos, con capacitación en atención al público. Se exige al menos seis cestos papeleros, retiro diario de residuos y se valora la clasificación de reciclables, incluyendo opciones para colillas de cigarrillos. En zonas sin saneamiento, deberá haber fosas sépticas accesibles.











