
El domingo pasado, un hombre en situación de calle, identificado como Mario Alberto Sánchez Posse, de 46 años, fue hallado sin vida en la Parada 1 de Playa Brava. El cuerpo fue encontrado en la arena, bajo el murallón, y la Fiscalía, liderada por el fiscal Robles, junto con Prefectura, inició una investigación para esclarecer las circunstancias del fallecimiento incluida una autopsia.
Sánchez, conocido en la zona por trabajar como cuidacoches en la calle 32, vivía en condiciones de vulnerabilidad, lo que desató críticas hacia las políticas sociales en el departamento. El edil nacionalista Pablo Chalar, en declaraciones a FM GENTE, cuestionó duramente la actuación del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES) en Maldonado, responsabilizándolo por no haber prevenido esta tragedia.
Chalar destacó la gravedad de que un vecino conocido falleciera en un lugar tan concurrido como la zona de Los Dedos, en plena tarde de un domingo. “Se trata de un uruguayo fallecido en instancias que aún se trata de dilucidar. Era un vecino del departamento, en situación de calle, que trabajaba como cuidacoches. Debió estar controlado, debió estar vigilado, se podía haber evitado”, afirmó. El edil subrayó que Maldonado, a pesar de ser el departamento de mayor crecimiento en Uruguay, tiene una población “controlable” y que esta muerte era evitable con una mejor intervención estatal.
Además, anunció que llevará el tema a la Junta Departamental para exigir respuestas y acciones concretas.
Sin hogar
El caso pone en el centro del debate la problemática de las personas en situación de calle en Maldonado, un departamento que combina un fuerte desarrollo turístico con desafíos sociales crecientes. Según datos del MIDES de 2024, Uruguay registra más de 2.700 personas sin hogar, la mayoría en Montevideo, pero la situación en Maldonado, especialmente en zonas como Punta del Este, evidencia la necesidad de políticas locales más efectivas. La investigación en curso será clave para determinar si la muerte de Sánchez estuvo relacionada con factores como el frío, problemas de salud o adicciones, comunes entre la población en situación de calle según estadísticas del MIDES. Mientras tanto, el caso reaviva el debate sobre la responsabilidad del Estado en la protección de los más vulnerables y la necesidad de políticas integrales que aborden no solo la emergencia, sino también la prevención y reinserción social.











