Era una tardecita calurosa en la casa de la aAvenida Roosevelt. El inquilino conversaba en el porche delantero, como buscando una brisa, con un señor argentino y dos amigos de Maldonado, de años.
Transmitía la inquietud de que un Museo de la zona no cerrara sus puertas. La Institución pretendía como contrapartida, que se le exonerara de impuestos departamentales y nacionales.
Lo que pedimos a cambio de eso, es que permita un día a la semana por lo menos, que los alumnos de la Escuela del Tanque de Punta del Este, pueden visitar el Museo en forma guiada, arremetí.
El visitante porteño dijo que los seguros no los cubrirían como esperaban, pues allí hay obras de arte muy valiosas.
En eso irrumpe en el parque una hondita 50 con un pibe adolescente, con una tabla de surf bajo el brazo y gritó al inquilino, “Hola viejo”.
Éste con voz firme de mando dijo “venga para aquí”.
El pibe estacionó la moto, arrimó la tabla a un muro y se acercó a desgano.
El inquilino dijo “salude a los compañeros” , al señor argentino y a su padre.-
El pibe lo hizo y supo los nombres de la visita.
El inquilino padre ordenó, “vaya, péguese un baño, coma algo y duerma un rato que después la noche”….
El adolescente obedeció a desgano, pero lo hizo.-
Este recuerdo es común en cualquier familia uruguaya.
Lo republicano viene a raíz de que el padre inquilino era el presidente de la República, y los “amigos” eran un diputado y un edil de Maldonado, ambos de la mayoría.
Esto fue en febrero de 1992 y es habitual en la tradición republicana de nuestro país.-
Pero lo que resalta, es que el pibe, 30 años después, sería el presidente de la República, y en la casa de la avenida Roosevelt se encontraría con otro amigo, el presidente del Paraguay.-
Ya no estaba el diputado. Falleció recientemente. El autor de estas líneas, ex edil, recuerda con una sonrisa de optimismo estos mojones de la moral oriental, al recibir a otro presidente sudamericano, en un casa de la zona, que por suerte no se enajenó, como alguna otra autoridad pretendió, y no pudo ante la férrea defensa del pueblo fernandino.-
El Museo sigue abierto. Los niños de la Escuela del Tanque siempre aspiran a más.
Y nuestra Escuela Pública sigue dando buenos hijos y ciudadanos al Uruguay democrático.











