Encendido público de la Menorá en Punta del Este será el 17 de diciembre al atardecer frente a Los Dedos

En Montevideo, en tanto, la actividad será éste jueves 10 de diciembre desde las 19 horas en Trouville, solo con autoridades y medios de prensa

Durante ocho noches, desde el jueves 10 de diciembre al atardecer hasta el viernes 18 de diciembre, la comunidad judía celebrará Janucá en la que se recuerda el milagro del aceite que ocurrió luego de la victoria de los Macabeos ante los greco-sirios, ocurrido en Israel el siglo II antes de la era común.
A diferencia de cómo se celebraba en los últimos treinta y cuatro años, este año, debido a las restricciones impuestas por la pandemia, la celebración pública organizada todos los años por Jabad Uruguay se realizará por streaming, mientras que un grupo muy reducido de autoridades gubernamentales y comunitarias, respetando todos los protocolos sanitarios, encenderán el tradicional candelabro en la rotonda de la bandera, que queda al ingreso de la avenida Gorlero, al atardecer del jueves 17 de diciembre. En Montevideo, en tanto, la actividad será éste jueves 10 de diciembre desde las 19 horas en Trouville, solo con autoridades y medios de prensa.
La instancia apunta a compartir sobre el atardecer con las familias que estarán en sus casas, y encender cada una al mismo tiempo el clásico candelabro —o Menorá— en las puertas o ventanas de sus viviendas, con la intención de difundir y compartir así lo que significa ese acontecimiento histórico.

Virtualidad
Para la oportunidad, Jabad Uruguay organizó una actividad para que participen las familias desde sus casas en vivo del encendido público, que incluye juegos de participación virtual.
Según explicó Eliezer Shemtov, Rabino principal de Jabad Uruguay, hace treinta y cinco años que en el Uruguay —igual que en miles de comunidades en todas partes del mundo— se implantó la tradición de encender los candelabros en la vía pública. “Tradicionalmente, ya hace miles de años, la costumbre era, y sigue siendo, que cada casa de familia encienda ese candelabro de ocho brazos que representa el milagro del aceite que duró ocho días en vez de uno”, contó Shemtov.
La Menorá nueva de 4 mts. que será encendida en la Plaza Trouville este año fue realizada por el artista plástico Raúl Sampayo. En todo su trabajo está presente el tema del medio ambiente y la sustentabilidad. También en el candelabro usó hierro proveniente de obras en construcción.
La obra tiene un sentido direccional desde la base hacia arriba determinado por el tejido y la trama del hierro que va del caos en la base hacia el orden en los brazos y la luz como sabiduría.
El candelabro —en hebreo Menorá— se prende en la ventana o en la puerta de la casa que da hacia la calle con la intención de difundir y compartir con el exterior el mensaje universal que representa. Pero hace poco más de tres décadas, surgió la idea de, no solo prender el candelabro en las casas de cada familia para irradiar el mensaje hacia el exterior, sino también, encenderlo en la calle misma.
“Desde entonces se ha vuelto muy popular”, asegura Shemtov y recuerda que la primera vez que se hizo en Montevideo fue en el Parque Villa Biarritz, en donde participó el intendente capitalino de ese momento, Dr. Jorge Elizalde junto a autoridades comunitarias.

Historia
Janucá recuerda la rebelión de los Macabeos ante los greco-sirios (siglo II aec. en la tierra de Israel) que buscaban recuperar su independencia, tanto religiosa como política.
El hecho ocurrió luego de que el rey Antíoco IV decretó que los judíos debían adorar a los dioses griegos, lo que llevó a que se prohibiera la religión y las prácticas judías. Frente a esa imposición, el pueblo judío se rebeló y logró expulsar al enemigo. “Cuando entraron al Templo de Jerusalén, se encontraron con que había sido violado por el enemigo. El día que lograron reinaugurar los servicios en el templo, que fue el 25 del mes hebreo de Kislev, es el día que se conoce como Janucá”, explicó el Rabino Shemtov. Por esa razón, la celebración de Janucá implica dos cosas: “descansaron el 25” [del mes de Kislev] y también significa “inauguración” porque volvieron a inaugurar los servicios en el Templo de Jerusalén, suspendidos durante la invasión.
La razón por la cual se prenden velas en un candelabro de ocho brazos es porque tras vencer al enemigo, reedificar el Templo y reintroducir los servicios que allí se realizaban, debían encender nuevamente la Menorá, el candelabro de siete brazos cuyo combustible era el aceite de oliva. En ese momento hallaron en el Templo una pequeña vasija de aceite calificado, con cantidad suficiente como para durar una sola noche y una nueva producción llegaría recién ocho días después. Sin embargo, la pequeña cantidad de aceite duró ocho días, hecho celebrado como el milagro central de Janucá. Es en recuerdo de ese milagro que la celebración dura ocho días y en cada casa de familia se enciende el candelabro de ocho velas, agregando una vela más cada noche.
“El mensaje universal que queremos transmitir, un mensaje que el pueblo judío en particular —por nuestra historia milenaria— puede compartir con toda la humanidad es: veamos la adversidad no como una causa de desaliento y ansiedad sino como una oportunidad y causa de movilización para hacer uso de nuestras fuerzas latentes necesarias para poder superar los desafíos. Este mensaje de Janucá es muy actual y universal”, finalizó el Rabino Shemtov.
Para seguir la transmisión por streaming: www.jabad.org.uy/januca5781