Fuga de Rocco Morabito: Fiscal Fleitas avanza en la investigación para identificar responsables

Morabito, conocido por su rol en la ‘Ndrangheta, vivía en una lujosa casa alquilada en el barrio Parque del Golf junto a su esposa y su hija antes de su captura

La fiscal Sandra Fleitas, encargada de investigar la fuga del mafioso italiano Rocco Morabito de la Cárcel Central en 2019, anunció que está realizando nuevas diligencias para determinar quiénes facilitaron el escape del narcotraficante.
En una entrevista con Telenoche (Canal 4), Fleitas destacó que el expediente es “voluminoso” y que, tras el archivo de una investigación relacionada con el traslado de otro narco, Gerardo González Valencia, ahora se enfoca en esclarecer la posible participación de colaboradores en la fuga de Morabito.
Morabito, conocido por su rol en la ‘Ndrangheta, vivía en una lujosa casa en el barrio Parque del Golf junto a su esposa y su hija antes de su captura. Fleitas señaló que ya ha iniciado varias diligencias, aunque evitó dar detalles, y afirmó que los resultados de estas determinarán los próximos pasos. “Hay unidad de investigación dentro de la Fiscalía. Dependerá de lo que encuentre cómo lo seguiré”, subrayó, destacando la independencia técnica de su trabajo. La investigación sigue abierta para identificar a los responsables de uno de los escapes más resonantes de los últimos años.

La Fuga que Sacudió Uruguay
Rocco Morabito, conocido como el “Rey de la Cocaína de Milán” y miembro prominente de la ‘Ndrangheta, la temida mafia calabresa, protagonizó uno de los episodios criminales más escandalosos de los últimos años en Uruguay: su espectacular fuga de la Cárcel Central de Montevideo en 2019. Este mafioso italiano, cuya vida combina lujo, clandestinidad y una red internacional de narcotráfico, vivía discretamente en el barrio Parque del Golf junto a su esposa e hija antes de ser capturado en 2017. A cinco años de su escape, la investigación liderada por la fiscal Sandra Fleitas sigue en marcha, buscando esclarecer las responsabilidades detrás de un caso que puso en jaque la reputación del sistema penitenciario uruguayo.

Orígenes y Ascenso en la ‘Ndrangheta
Nacido el 13 de octubre de 1966 en Africo, en la región de Calabria, Italia, Rocco Morabito creció en el seno de una familia vinculada a la ‘Ndrangheta, una de las organizaciones criminales más poderosas del mundo, conocida por controlar hasta el 80% del tráfico de cocaína en Europa. Hijo de Domenico Morabito y Carmela Modaffari, y pariente del jefe mafioso Giuseppe Morabito, Rocco se destacó desde joven por su astucia y ambición. A los 25 años, se trasladó a Milán, donde se mezcló con la élite social mientras operaba como mano derecha de su tío, Domenico Antonio Mollica, otro influyente líder del clan Morabito. Apodado ‘u tamunga’ por conducir un DKW Munga, un vehículo todoterreno alemán, Morabito se ganó el título de “Rey de la Cocaína” en los años 90 por su rol en el tráfico de grandes cantidades de droga desde Sudamérica hacia Italia. Según investigaciones policiales, era capaz de generar ganancias exorbitantes, llegando a acumular 15 mil millones de liras italianas (unos 7,5 millones de euros) en solo dos meses. A diferencia de otros capos de la época, Morabito entendía la importancia de operar con discreción, relacionándose con bancos, contadores y círculos financieros para lavar dinero sin recurrir a la violencia extrema. En 1994, tras ser descubierto por la policía italiana pagando 13 mil millones de liras por casi una tonelada de cocaína, Morabito se convirtió en fugitivo. Un año después, fue condenado en ausencia a 30 años de prisión por cargos de tráfico de drogas y asociación mafiosa, resultado de la operación “Fortaleza”, que desmanteló una red de tráfico de más de 600 kilogramos de cocaína entre Brasil e Italia.
Tras escapar de Italia, Morabito pasó unos años en Brasil antes de establecerse en 2002 en Punta del Este, bajo la identidad falsa de Francisco Capeletto. Aquí llevó una vida aparentemente respetable, dedicado al negocio de la soja y la venta de propiedades rurales. Residía en una mansión en el Parque del Golf junto a su esposa y su hija, entonces de 13 años, proyectando la imagen de un ciudadano modelo. Sin embargo, su tranquilidad se vio interrumpida en 2017, cuando una discusión con su esposa lo llevó a mudarse a un hotel en Montevideo, donde fue arrestado el 4 de septiembre tras 23 años prófugo.
El error que lo delató fue inscribir a su hija en una escuela con su verdadero apellido, lo que permitió a los investigadores uruguayos rastrearlo. Al momento de su captura, Morabito tenía en su posesión un arma, dos autos, 13 teléfonos móviles y una docena de tarjetas de crédito, además de un pasaporte falso. Uruguay aprobó su extradición a Italia en 2018, pero mientras aguardaba en la Cárcel Central, protagonizó una fuga que aún genera controversia .

Escándalo Internacional
La noche del 23 de junio de 2019, Rocco Morabito y otros tres reclusos —Leonardo Sinopoli Azcoaga, Exequiel Díaz y Matías Acosta González— escaparon de la Cárcel Central en un operativo que pareció sacado de una película. Según la investigación, los fugados extrajeron una ventana de una celda, cortaron un tejido de alambre en un tubo de ventilación y salieron por la azotea. Desde allí, ingresaron a un apartamento colindante rompiendo una ventana, donde encontraron a Élida Ituarte, una anciana de 80 años, a quien exigieron la llave para salir del edificio. Ituarte relató que no la amenazaron ni le hicieron daño, pero le robaron una pequeña cantidad de dinero antes de huir por la puerta principal hacia Punta Carretas. Las cámaras de seguridad captaron a los fugados corriendo por las calles de Montevideo, tomando un taxi hasta una pizzería en Punta Carretas, donde se reunieron con un ciudadano ruso de 59 años, acusado posteriormente de encubrimiento. Este empresario, que había visitado a Morabito en prisión sin registro oficial, los trasladó en un Fiat Mobi hacia Minas por la Ruta Interbalnearia. Durante el trayecto, Morabito procuró ocultarse reclinando su asiento para evitar las cámaras. En Minas, dos de los fugados se separaron, mientras el ciudadano ruso y Morabito regresaron a Montevideo, donde el italiano pernoctó en el garaje del restaurante del ruso. La fuga desató un escándalo internacional. El entonces ministro del Interior italiano, Matteo Salvini, la calificó de “desconcertante y grave”, exigiendo explicaciones al gobierno. La Interpol emitió una alerta roja para Morabito y los otros fugados, quienes aguardaban extradiciones a distintos países.
La investigación de la fuga, inicialmente liderada por el fiscal Ricardo Lackner, reveló graves irregularidades en la Cárcel Central. Morabito disfrutaba de una celda preferencial y recibía visitas sistemáticas del narcotraficante mexicano Gerardo González Valencia sin autorización judicial. Además, un ciudadano ruso fue imputado por encubrimiento, y se descubrió que otro miembro de la ‘Ndrangheta, Ferdinando Sarango, introdujo 50.000 euros en la prisión para sobornar a agentes. Quince policías fueron indagados, y el Ministerio del Interior impuso sanciones administrativas a varios jerarcas.
Desde marzo de 2025, la fiscal Sandra Fleitas asumió el caso, tras el archivo de una investigación paralela sobre el traslado de González Valencia.

Recaptura y Extradición
Tras dos años prófugo, Morabito fue recapturado el 24 de mayo de 2021 en João Pessoa, Brasil, en una operación conjunta de las autoridades italianas, brasileñas, la DEA, Interpol y el FBI. Junto a él fue detenido Vincenzo Pasquino, un traficante ligado al narcotráfico internacional. En julio de 2022, Morabito fue extraditado a Italia, donde cumple una condena de 30 años por tráfico de drogas y asociación mafiosa.