Historia y finanzas en una subasta judicial: 5700 títulos hipotecarios fueron vendidos por 81 mil dólares

Los títulos, depositados como garantía por una empresa argentina, están vinculados al rescate de los restos de la fragata española San Rafael, hundida en 1765 frente a la costa de Punta del Este

En una subasta judicial realizada el pasado viernes por la tarde, la rematadora Patricia Dietrich adjudicó por 81 mil dólares un lote de 5700 títulos de obligaciones hipotecarias reajustables a una inversora uruguaya. Los títulos, depositados como garantía por la empresa argentina Fax Electrónica SRL, están vinculados al rescate de los restos de la fragata española San Rafael, hundida en 1765 frente a las costas de Punta del Este.
El remate, ordenado por el Juzgado Letrado de Primera Instancia de 9º Turno de Maldonado, se llevó a cabo en el marco de una demanda laboral iniciada por Rodolfo Fillipeli, ciudadano argentino, contra Fax Electrónica SRL. Esta compañía, dedicada a la búsqueda de barcos hundidos, depositó los títulos como aval para sus operaciones.

Garantía
Según el Banco Hipotecario del Uruguay (BHU), los 5700 títulos equivalen a 10.425.414 pesos uruguayos, con un desglose de una lámina de 500 unidades reajustables (UR) por 914.510 pesos, dos de 100 UR por 182.902 pesos cada una y cinco de 1.000 UR por 829.020 pesos cada una. Los títulos son exigibles en 2049, 50 años después de su emisión en 1999.Unas treinta personas, en su mayoría expertos en finanzas y valoración de títulos de deuda pública, asistieron al evento, atraídas por el valor presente de estos activos a largo plazo. La puja reflejó el interés en instrumentos financieros con maduración diferida, en un contexto donde el trasfondo histórico del rescate añade un atractivo singular.
El 9 de agosto de 1993, Fax Electrónica SRL depositó los 5700 títulos en el Banco República, a favor del Comando General de la Armada, como garantía para las operaciones de rescate de la San Rafael. En ese momento, equivalían a 3.000 dólares estadounidenses. El aval respaldaba la búsqueda de los restos de la fragata, hundida frente a la parada 19 de la Rambla Lorenzo Batlle Pacheco, en la Playa Brava de Punta del Este, que lleva su nombre en honor al naufragio. La empresa, liderada por expertos como Fillipeli, buscaba recuperar la carga destinada a la Catedral de Buenos Aires.

El naufragio
La fragata San Rafael zarpó de Cádiz, España, el 29 de enero de 1765, bajo el mando del capitán Francisco López Fiesco, con destino al puerto de Santísima Trinidad de Buenos Aires. Cargaba elementos para la catedral porteña, pero el 3 de agosto de 1765, fuertes vientos la empujaron contra la costa. Crónicas españolas indican que el barco se hundió a unos 100-150 metros de la orilla, aunque el equipo de Fillipeli sostiene que los restos yacen a 500 metros mar adentro. El naufragio marcó la zona y generó leyendas sobre tesoros sumergidos. La inversora uruguaya, cuya identidad no se reveló, adquirió los títulos financieros y un vínculo con esta historia marítima.
Los restos de la San Rafael permanecen en el fondo del mar. La subasta resuelve un litigio laboral iniciado en 1993 y destaca la conexión entre finanzas y arqueología submarina en un país donde el turismo y la historia costera son fundamentales. Expertos en finanzas consideran que el valor presente de los títulos, ajustado por tasas de interés e inflación hasta 2049, justifica la oferta de 81 mil dólares.

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