
El intendente Miguel Abella expresó optimismo sobre la próxima temporada ante los medios tras su disertación en el almuerzo mensual de la Asociación de Dirigentes de Marketing (ADM) realizada este jueves. “Lo caro está todo alquilado en Punta del Este”, afirmó, destacando que la ocupación plena desde el 20 de diciembre hasta el 15 de enero es un indicio habitual en octubre. Abella espera que la temporada se extienda para lograr un crecimiento más equilibrado durante el año. Sobre las elecciones en Argentina del 26 de octubre, planteó dos escenarios: un “borbollón de gente” si los resultados impulsan el turismo, o un “invierno más largo” si hay descontento, lo que podría beneficiar una temporada más prolongada. Además, resaltó que los 500,000 dólares destinados al programa Verano Azul refuerzan la seguridad con Policía, Policía Caminera, Prefectura y Bomberos, en coordinación con el Ministerio del Interior.
En su presentación, Abella destacó el trabajo de los últimos diez años para posicionar a Maldonado como un destino líder, subrayando que, según el INE, fue el departamento que más creció en el último Censo. Sin embargo, su administración priorizará la calidad de vida de los habitantes, enfocándose en salud, educación y cuidado ambiental, con el objetivo de “poner a las personas en el centro de las políticas públicas”. Para ello, se crearon comisiones multipartidarias (Movilidad, Políticas Sociales, Ambiente y Ordenamiento Territorial) que en 120 días entregarán propuestas para decisiones estratégicas.
Resumen
Maldonado se prepara para recibir a medio millón de personas entre diciembre y marzo. Entre las acciones destacadas, Abella mencionó una inversión de 30 millones de dólares en equipamiento para la gestión de residuos, con 6,000 contenedores, 50 vehículos y un sistema de monitoreo que garantiza eficiencia por los próximos diez años. También subrayó los beneficios fiscales al sector hotelero, con una resignación tributaria de 1.2 millones de dólares anuales, canjeados por noches de hotel para eventos, impulsando la hotelería y el turismo.
La seguridad en el mar es un pilar clave, con 318 guardavidas cubriendo la costa desde Arroyo Solís hasta José Ignacio, operando desde noviembre los fines de semana y diariamente desde el 1 de diciembre. El departamento cuenta con 1,500 cámaras de videovigilancia y aporta medio millón de dólares al programa Verano Azul. En inclusión, destacan las tres playas accesibles (Punta del Este, Solís Grande y Piriápolis), que recibieron 400 personas diarias el verano pasado, con traslados gratuitos gestionados por la Intendencia.El turismo de cruceros también fue resaltado, con 47 de los 160 cruceros nacionales llegando a Punta del Este en la temporada 2024-2025, impactando positivamente en comercio, gastronomía y transporte. La oferta turística incluye eventos deportivos como la carrera San Fernando, travesías a nado y en kayak, y propuestas culturales como el Festival Internacional de Cine de Punta del Este, el Festival de Cortos de José Ignacio y el carnaval en San Carlos. El turismo ecológico, con actividades como el avistamiento de aves, y proyectos patrimoniales como la recuperación de fachadas en Aiguá y estaciones de AFE en Garzón y José Ignacio, complementan la propuesta.
El turismo gastronómico, con iniciativas como “Aiguá un gusto”, el Pacto Oceánico y el Camino de la Vid y los Olivos, junto con eventos como la Fiesta del Chocolate y la Paella Gigante en Piriápolis, enriquecen la oferta. Miradores como Nueva Carrara, Punta Colorada y Sentir las Ánimas, y la escultura “Mariposa de la Vida” de Pablo Atchugarry, suman atractivos. Maldonado también destaca en turismo de congresos y bodas, con 2,130 matrimonios celebrados desde 2022.
Gestión efectiva en el conflicto de Punta Ballena
En rueda de prensa tras el almuerzo de ADM, el intendente Miguel Abella afirmó que la Intendencia de Maldonado (IDM) y el Ministerio de Ambiente gestionaron de manera efectiva el conflicto en Punta Ballena, donde los vecinos se opusieron a construcciones. Valoró la creación de una comisión multipartidaria con actores de la sociedad para buscar soluciones, destacando que “no se puede construir nada” en la zona, según lo dictaminado por el Ministerio y respaldado por la IDM. Abella reconoció la titularidad de la tierra tras tres juicios, pero enfatizó la necesidad de una solución consensuada entre el Estado y las partes involucradas, permitiendo que la comisión trabaje para llegar a un acuerdo.











