Jorge Gandini: aunque el tema “preocupa y ocupa” todavía es muy temprano para hablar de candidaturas

El senador recorrerá Maldonado este miércoles; al caer la tarde, encabezará el acto del Movimiento Nacional Por la Patria que se cumplirá en el Centro Paz y Unión

El senador Jorge Gandini entiende que hablar de candidaturas presidenciales es todavía algo muy prematuro. Empero, reconoce que es un tema que “preocupa y ocupa”. El líder del movimiento Por la Patria sostiene que la próxima interna presidencial del Partido Nacional -sin la presencia del fallecido Jorge Larrañaga y del presidente Lacalle por mandato constitucional- es todo un desafío. “Si algo aprendimos los blancos de la peor elección que tuvimos, que fue la de 1999, es que para que nos vaya bien a todos, primero le tiene que ir muy bien al partido. No hay otra. Y eres gobierno, para que le vaya bien al gobierno le tiene que ir bien al país. Por esta razón lo primero que tenemos que hacer es gobernar muy bien. Todo lo demás viene de la mano. Si no lo hacemos bien, no hay solución para que le vaya bien al partido. La primera tarea es hacer bien las cosas para las cuales nos eligieron. Lo otro vendrá después”, dijo.
Gandini recorrerá Maldonado este miércoles. Al caer la tarde, encabezará el acto del Movimiento Nacional Por la Patria que se cumplirá en el Centro Paz y Unión de la capital fernandina para recibir al edil Alexander Infante como nuevo integrante del sector. La jornada de Gandini en Maldonado comenzará temprano en la mañana y finalizará en la noche. Además del acto, Gandini mantendrá a lo largo de la jornada reunión con vecinos y militantes en el marco en defensa de la Ley de Urgente Consideración. En la tarde de este martes Correo de Punta del Este mantuvo la siguiente entrevista telefónica con el senador nacionalista.

-¿Cuál es el momento actual de Por la Patria?
-Estamos en un proceso de consolidación y crecimiento del movimiento que empezó en el año 2017. Por esos días asumimos el desafío de refundar el movimiento de Wilson Ferreira Aldunate que estaba desaprovechado pese a tener tanto prestigio y tanta historia. Estaba guardado en un cajón. Nadie lo había reclamado desde el año 1989. Resolvimos refundarlo tomando un camino propio pese a que participábamos entonces de Alianza Nacional junto a Jorge Larrañaga a quien apoyamos y salimos a defender su candidatura en las internas y también en octubre con su propuesta legislativa. Siempre con nuestra lista propia.

-¿Cuáles son sus desafíos, sus objetivos?
-Ahora hemos dado algunos pasos que tienen como desafío la reorganización del sector wilsonista que tanta falta le hace al Partido. El Partido Nacional tiene que tener sus dos corrientes históricas. Es nuestra responsabilidad recomponer al Wilsonismo que tiene, por derecho propio, un espacio muy importante para reclamar. No es la intención de Por la Patria ser el sector, sí integrarlo, promoverlo, acercar a otros para que nos podamos unir y darle, de esta manera, al Partido, un sector pujante, fuerte que sea competitivo en la próxima interna electoral.

-¿Qué le dice la gente en las recorridas por el interior?
-Estamos recorriendo todo el país defendiendo la LUC y sin abandonar la actividad parlamentaria que es muy intensa. Venimos precedidos con una instancia muy importante como fue definir la nueva integración del Directorio del Partido Nacional donde no formamos parte de la lista única. Por el contrario, asumimos el desafío de presentar una lista propia. Y nos fue muy bien. De veinte convencionales originales pasamos a noventa lo que nos dio tres lugares en el Directorio. Ahí hubo apoyo de todo, de gente amiga y de aquellos que no les gusta las listas únicas. Eso también es crecimiento real.

-¿Qué pasó después?
-Hubo más adhesiones, lo que representa no solo el crecimiento real del sector sino que, además, muestra que es necesario recomponer otra parte del Partido. La muerte de Jorge Larrañaga generó un espacio que se debe llenar.

-¿Qué respuesta obtuvo de los intendentes?
-De Por la Patria forma parte el intendente de Río Negro Omar Lafluf. Entre el viernes y el sábado voy a estar recorriendo Tacuarembó junto con el intendente Wilson Ezquerra Martinotti para defender la LUC. Hay muchos intendentes independientes con quienes tengo un excelente diálogo. Hay algunos en Alianza con quienes estamos conversando siempre. No estamos pensando en Por la Patria, pensamos en recomponer un espacio wilsonista que nos encuentre a todos. Ahí encuentro una muy buena respuesta, hay un excelente ambiente para conversar. A estos tiempos no hay que apurarlos.

-Da la sensación que entre la pandemia y el debate por la LUC debe quedar poco tiempo para impulsar nuevas leyes. Suena a que la agenda es muy complicada.
-De alguna manera encontramos ese tiempo. Además, por estos días tenemos el análisis de la rendición de cuentas. Hay que gobernar mirando para adelante y hay que defender lo que hicimos, como este caso de la LUC, pero también hay que construir.

-En los primeros meses del año próximo el gobierno llegará a la mitad de su período de gestión. ¿Qué batalla legislativa entiende usted hay que llevar adelante?
-Hay algunas reformas pendientes. Sin duda, hay que seguir trabajando en los temas energéticos donde está todo el problema del combustible pendiente. Está la reforma de la seguridad social con este compromiso apoyado por todos los partidos políticos de crear esta comisión de expertos para ver si somos capaces de ponernos de acuerdo en financiar mejor un sistema que va a quebrar si no lo resolvemos. Son temas que no dan votos, pero hay que hacer coincidir la voluntad de todos de encontrar futuro con acuerdos políticos.

-¿Hay otras reformas?
-Tenemos más reformas estructurales para el año próximo, pienso que en esas fechas llegará el momento clave de su definición.

-La reforma de la seguridad social es un tema complicado para cualquier político. Es muy difícil decirle a la gente que tiene que trabajar más años o que, por lo contrario, si no se toman medidas, el sistema explota. Una alternativa diabólica para cualquier político.
-Es la obligación de todo buen padre de familia. A veces se tienen que tomar decisiones en el presente que no gustan. Hay que pensar en el futuro en un país que no crece demográficamente, donde la gente –afortunadamente- vive cada vez más.

-¿De qué sumas se habla?
-El sistema recibe un subsidio de tres mil quinientos millones de dólares por año para poder pagar las jubilaciones y otras prestaciones. Esa es la diferencia entre lo que pagan los trabajadores activos y lo que tiene que pagar el estado en pensiones, jubilaciones, asignaciones y otras prestaciones. Son reformas que tendrán sus correspondientes transiciones. El que tiene 58 años y se pensaba jubilar a los 60 no tendrá ningún problema. Si aquel que tiene 40 años tiene que saber que quizás alguna regla cambia. A lo mejor tiene que trabajar hasta los 63 o que tendrá una tasa de reemplazo diferente. Eso es lo que hay estudiar. No solo para el BPS, también para las cajas paraestatales. Hablo de la Bancaria, de la Notarial, de la Profesional como también los retiros militares. Hay ochenta mil profesionales que no aportan a la Caja. Si al BPS porque revistan como dependientes. Ese debate será para el año próximo.

-Está todo el tema ANCAP. Para el año 2035 la Unión Europea no aceptará más vehículos de combustión interna. Dicen que algunas automotrices no fabricarán autos de este tipo a partir de 2030. ¿Qué hay que hacer con ANCAP?
-No va a sustituir la producción de combustibles por parte de ANCAP porque la industria, la maquinaria seguirá por mucho tiempo funcionando con motores de combustión interna. Es verdad, aparecen los autos y el transporte colectivo eléctricos. También aparece el hidrógeno como alternativa. Uruguay está avanzando en ambas cosas porque tiene un gran desarrollo en materia de energética, está exportando energía eléctrica y hasta exporta este tipo de energía. ANCAP, por su parte, está trabajando muy fuerte en hidrogeno.

-¿Qué lectura hace del resultado electoral en Argentina?
-Fue una elección interna que no cambió al mapa político. Sí generó un fuerte mensaje a los partidos políticos, particularmente al gobierno argentino. Habrá que esperar a noviembre para ver si el gobierno argentino mantiene o no las mayorías en el Congreso. Eso sí tendrá un impacto importante y veremos cómo lo aprovechamos. La inestabilidad política, económica y social argentina repercute mucho. No tiene vueltas porque ellos estornudan y nosotros nos resfriamos. Solo basta esperar que tipo de medidas adopta el gobierno argentino a partir de este resultado electoral.

-Entre los castigos sufridos por el gobierno de Alberto Fernández esta el manejo de la pandemia.
-Los resultados por el manejo de la pandemia son diferentes. También los apoyos a los gobiernos son diferentes. Por un lado Argentina tiene las consecuencias que acaban de darse. Por otro, nuestro gobierno tiene muchísimo más apoyo y respaldo.

-¿Cómo puede impactar hoy esas diferencias de apoyo que concitan uno y otro gobierno?
-Tenemos hoy una gran ventana de oportunidades porque podemos ofrecer seguridad jurídica, seguridad económica, estabilidad política, fuerte institucionalidad y altos niveles de seguridad sanitaria. Sobretodo para que lleguen turistas y familias a residir a nuestro país. Hablamos de aquellos interesados en invertir que por su gran capacidad financiera nos puedan ayudar a mover la economía. Es una ventana de oportunidades que hay que aprovechar. Uruguay tiene algunos puntos en contra porque somos caros, pero tiene otras virtudes que son muy valoradas, sobretodo cuando faltan lo que ocurre en algunas partes de la región. Uruguay puede aprovecharlas y está en condiciones de concretar esa oportunidad.

-El fallecimiento de Jorge Larrañaga y la imposibilidad constitucional que tiene el presidente para participar de la próxima interna blanca conforman un escenario impensable, nuevo. ¿El Partido NACIONAL cómo definirá el tema de la candidatura presidencial para la próxima elección interna?
-Hay mucho tiempo todavía, hay mucha pista por recorrer. Pero este es un tema de renovación de liderazgos en todos los partidos políticos. No solo en el Partido Nacional. El Frente Amplio lo vive también sus líderes naturales ya no están, sea por la edad o por la biología. Ni Astori, ni Mujica serán candidatos. En el Partido Nacional no podrá ser candidato el presidente. En el Partido Colorado pasa lo mismo. Es como si el sistema político estuviera pasando por una transición generalizada de renovación. Veremos como cada partido lo lleva adelante.

-¿Hay otro tema que impacte en esa renovación?
-Hay que ver cómo le va al gobierno y cuánto el Partido Nacional recoge de esa gestión. Ojalá que la gestión sea buena. Ojalá que la gente valore que la situación del país está mejor y que por esta razón apueste de nuevo por el Partido Nacional. Volver a apostar a la Coalición que sin duda se va a renovar en el próximo balotaje en el 2024. De todas formas, hablar de candidaturas es muy prematuro pero, obviamente, es un tema que todos tenemos en el horizonte. Por eso nos preocupa y nos ocupa.

-Un candidato a la Presidencia se hace de un día para otro.
-Es verdad. Pero a los candidatos los termina haciendo la gente. Podrá haber acuerdos de todos los colores, pero los candidatos son aquellos que conectan con la gente. Y ese es el tiempo que queda. Hay que ver quiénes son los que conectan con la gente y logran armar las estructuras adecuadas para asumir esos desafíos. Para eso tenemos las internas para las que todavía falta bastante. Ahora tenemos que gobernar. Si algo aprendimos los blancos de la peor elección que tuvimos, que fue la de 1999, es que para que nos vaya bien a todos nosotros, primero le tiene que ir muy bien al partido. No hay otra. Y cuando sos gobierno, para que le vaya bien al gobierno le tiene que ir bien al país. Lo primero que tenemos que hacer es gobernar bien. Todo lo demás viene de la mano. Si no lo hacemos bien, no hay solución alternativa para que le vaya bien al partido. La primera tarea es hacer bien las cosas para las cuales nos eligieron. Lo otro vendrá después.

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