La Escuela Departamental de Música de Maldonado recibirá dos claves históricos provenientes de Europa

La llegada de estos instrumentos forma parte de una iniciativa impulsada por el restaurador de órganos uruguayo Mario d’Amico Holzman

El público tendrá la oportunidad de escucharlos el 9 de mayo en la Dirección de Cultura, durante la inauguración de una muestra de pintura.

Por: Laura Garganta

Dos claves de fabricación europea pasarán a formar parte de la Escuela Departamental de Música de Maldonado, instrumentos poco frecuentes en el país que pasarán a integrar el patrimonio de la institución y abrirán nuevas posibilidades pedagógicas y artísticas. La llegada forma parte de una iniciativa impulsada por el restaurador de órganos uruguayo Mario d’Amico Holzman, radicado en Europa, quien promueve la distribución de estos instrumentos en distintas capitales departamentales.
Según explicó el músico Álvaro Cabrera Barriola (docente de la escuela y repertorista en la Escuela Departamental de Canto Lírico) a Correo de Punta del Este, la propuesta apunta a ampliar el acceso a este instrumento histórico en todo el país. “La iniciativa general parte del restaurador de órganos Mario d’Amico Holzman, uruguayo radicado en Europa, quien fuera encargado de restaurar y montar el órgano de la Catedral de Notre Dame luego del conocido incendio. Su iniciativa abarca a todo el país ya que propone hacer llegar claves y órganos a cada capital departamental”, señaló.
En el caso de Maldonado, los instrumentos fueron solicitados por el propio Cabrera Barriola, profesor de la institución desde hace una década y especialista en este instrumento. Es licenciado en Clave por la Universität Mozarteum de Salzburgo, Austria, y desarrolló buena parte de su carrera en Europa. Durante diez años fue profesor en el Sistema de Enseñanza Musical de Alta Austria y posteriormente residió dieciséis años en Portugal, donde también ejerció la docencia en diversas instituciones. Además, es miembro fundador del Ensemble de San Felipe y Santiago y colabora regularmente con la Filarmónica de Montevideo y con la Orquesta Sinfónica del Sodre.

La vuelta
Cabrera Barriola mantiene, también, un vínculo personal con el instrumento que estudia y difunde desde hace años. Tras 35 años de carrera en el exterior, decidió regresar a Uruguay y radicarse nuevamente en Montevideo, adonde llegó acompañado por su propio clave, que realizó en un viaje de más de un mes por barco para arribar en buenas condiciones. El instrumento, de fabricación holandesa —país considerado una referencia histórica en la construcción de clavecines— pesa alrededor de 80 kilos y fue construido por encargo del propio músico. “Hasta el surgimiento del piano, el clave era prácticamente el rey de los instrumentos. No faltaba en ninguna formación musical y, de hecho, el director de la orquesta solía ser el clavecinista: tocaba con el teclado de espaldas al público y desde allí conducía al conjunto”, explicó. El instrumento fue realizado como una copia de un clave conservado en el Palacio de Versailles y construido originalmente en 1731. Cabrera Barriola decidió personalizarlo con un detalle muy particular: la tapa fue pintada con una escena del Montevideo antiguo, donde aparecen la catedral, la Puerta de la Ciudadela, la bahía y el Cerro. “Me fui de Uruguay con 20 años, pero siempre quise tener presente mi ciudad. Por eso pedí que la tapa estuviera pintada con una imagen del Montevideo del siglo XVIII”, contó.
El músico destacó que el constructor del instrumento es también intérprete, una combinación que considera fundamental para lograr un buen resultado sonoro. “Tiene la ventaja de que, además de constructor, es clavecinista. Eso le permite saber exactamente cómo debe responder el instrumento”, señaló.

El instrumento del Barroco
Según explica Álvaro, los instrumentos que llegarán este miércoles 11 de marzo a Maldonado provienen de distintos países europeos y tienen trayectorias diversas, principalmente vinculadas al uso privado. Muchos fueron construidos por reconocidas casas especializadas. “En su mayoría fueron construidos por firmas como Sperrhake, Arnold Dolmetsch y Kurt Wittmayer, entre otros”, explicó.
A diferencia del piano moderno, el clave pertenece a una familia de instrumentos de teclado anterior y posee un mecanismo particular para producir sonido. “En el piano las cuerdas son percutidas a través de martillos de fieltro; en el clave son púas las que pellizcan las cuerdas”, detalló Cabrera Barriola. El instrumento ocupa un lugar central dentro del repertorio barroco. “Se podría decir que el clave es el instrumento musical del Barroco por antonomasia. Está en casi toda la producción de música de cámara y orquestal, ya sea acompañando o como solista”, señaló. En ese contexto, además, el intérprete solía cumplir un rol conductor dentro de los conjuntos musicales.
La presencia de instrumentos de este tipo en Uruguay ha sido históricamente escasa. Hasta hace pocos años existía apenas una decena de claves en todo el país y todos se encontraban en Montevideo. La llegada de nuevos instrumentos permitirá que intérpretes de música barroca puedan presentarse en distintos departamentos sin necesidad de transportar los suyos.

Un impulso para la enseñanza musical
Para la Escuela Departamental de Música, la incorporación representa un cambio significativo. “La llegada de estos instrumentos significa un antes y un después”, afirmó el docente. Además de enriquecer las interpretaciones del repertorio barroco, permitirá iniciar formalmente la enseñanza del instrumento en la institución, algo que hasta ahora no era posible. “Se ofrecerán clases de introducción al clave para alumnos de piano e interesados”, explicó Cabrera Barriola. Los instrumentos también podrán integrarse a las actividades de la Escuela de Canto Lírico y a la música de cámara junto a otros instrumentos melódicos.
Primera oportunidad para escucharlos
El público tendrá la oportunidad de escucharlos el 9 de mayo de 2026 en la Dirección de Cultura, durante la inauguración de una muestra de pintura. En esa ocasión se presentará un dúo de teclados junto a la reconocida organista Cristina García Banegas: “La llegada de estos claves amplía e intensifica las posibilidades estilísticas y sonoras de las presentaciones musicales”, concluyó.