Los operadores turísticos de Punta del Este han quedado azorados de la multitudinaria presencia de turistas de diversas procedencias que se registró en los primeros días de enero en Punta del Este. Si bien la vorágine ya parece haber concluido, el presidente de la Cámara Uruguaya de Turismo (CamTur), Luis Borsari, estimó que seguramente el caso será analizado en la próxima reunión de la gremial empresarial. Borsari también señaló que la presencia de argentinos en los primeros días del año superó las expectativas, aunque otros operadores aseguran que en estos días se siente su ausencia.
La primera reunión anual de la Cámara Uruguaya de Turismo tendrá lugar el 6 de febrero en la sede de la Liga de Punta del Este. En esa ocasión, no habrá una evaluación de la marcha de la temporada sino que se tratarán otros temas vinculados al sector. La evaluación se realizará al final del verano, dijo Borsari, como se está haciendo en los últimos años.
De todas maneras, el dirigente destacó que “hay una importante cantidad de gente en la península” y calificó de muy llamativa la “invasión” que se registró en la zona desde Año Nuevo hasta, por lo menos, el seis de enero.
“Los hoteleros de esa zona estuvieron trabajando a full, lo cual no ocurrió fuera de ella. Es curioso y tendremos que analizar por qué ese matiz de cambio; la gente invadió la península y eso hacía rato que no ocurría. Estaba como demodé y sin embargo en lo que va del verano es top y a los empresarios les ha ido mejor que hace muchísimo tiempo”, celebró.
Muito bunito
Borsari también observó que el público eligió los hoteles, que tuvo estadías más cortas que antes pero que gasto más de los que llegaron a tomar vacaciones más prolongadas. A esto sumó la satisfacción de observar que hay una buena presencia de argentinos. Aunque no hay cifras, “da la impresión de que no hubo una importante merma como podía suponerse”.
Según informó Correo de Punta del Este la pasada semana, en realidad se ha reducido considerablemente la presencia se argentinos en rubros como la hotelería, por ejemplo, cuya clientela de la vecina adquirió el hábito de reservar “muy sobre la fecha” y acortar sus estadías. A todo esto, también en la feria artesanal de la plaza de Punta del Este se advierte que faltan los turistas de siempre.
Una artesana con 24 años de experiencia, Grisel López, dijo ayer a Radio Maldonado, que hay que bajar precios y abrir los stands durante más tiempo para poder vender como antes. “A la larga siempre terminás vendiendo, pero es una lucha. La gente no es que viene y compra; mira, pregunta precios, da vuelta y después vuelve a comprar”, indicó.
En cuanto a cuál es el “cliente clásico” que compra en la feria, la artesana dijo que “cuando tiene plata el argentino, sin duda. Y el brasilero se está acostumbrando a comprar. Este año no lo favorece tanto el cambio, pero el brasilero se está acostumbrando a comprar y le gustan mucho las artesanías uruguayas. Les encanta venir acá y les encanta el producto Punta del Este”, afirmó.











