
Entre 2019 y 2024, Uruguay experimentó un incremento generalizado en las denuncias por estafas y Maldonado se destaca como uno de los departamentos con mayor aumento relativo en su tasa de denuncias, registrando un incremento del 259,4% entre 2020 y 2024. En 2020, la tasa de denuncias por estafa en Maldonado fue de 280 por cada 100.000 habitantes, escalando a 1.006,3 en 2024, lo que refleja una tendencia alarmante. Este crecimiento posiciona a Maldonado entre los departamentos con mayor dinamismo en este delito, solo superado por Rivera (297,6%) y acompañado por Canelones (221,1%) y Salto (253,0%).
Los datos fueron aportados a través de un informe temático sobre estafas en Uruguay: evolución, características y desafíos actuales que fue presentado el lunes por el Dr. Diego Sanjurjo, Gerente del Área de Estadística y Criminología Aplicada (AECA) del Ministerio del Interior
El fenómeno de las estafas no es exclusivo de Maldonado, pero su evolución en el departamento plantea interrogantes sobre los factores que alimentan esta problemática. La combinación de una población flotante significativa, el auge de transacciones digitales y la sofisticación de los métodos de estafa podrían estar contribuyendo a este aumento. Además, Maldonado figura entre los departamentos con tasas persistentemente altas, junto con Durazno, Montevideo, Paysandú, Río Negro y Rocha, este último con la tasa más elevada del país durante todo el período analizado (1.290,5 denuncias por 100.000 habitantes en 2024).
Distribución territorial
A nivel nacional, el incremento de denuncias por estafas entre 2020 y 2024 refleja una problemática extendida a todos los departamentos, aunque con dinámicas diferenciadas. Las tasas de denuncias por estafa por cada 100.000 habitantes, muestran que departamentos como Rivera, Canelones y Salto también experimentaron fuertes crecimientos relativos, con aumentos del 297,6%, 221,1% y 253,0%, respectivamente. En contraposición, departamentos como Flores (52,2%) y Durazno (94,8%) mostraron incrementos más moderados, aunque sus tasas absolutas siguen siendo significativas. Rocha se consolida como el departamento más afectado, con una tasa que pasó de 524 en 2020 a 1.290,5 en 2024, un aumento del 146,3%. Este fenómeno podría estar relacionado con factores como el aumento del turismo, el crecimiento de plataformas digitales y la vulnerabilidad de poblaciones con menor acceso a educación financiera. Montevideo, como centro urbano y económico, también mantiene tasas altas, alcanzando 910 denuncias por 100.000 habitantes en 2024, con un crecimiento del 175,9% en el período.
Factores detrás del aumento
El incremento de las estafas en Uruguay, y en particular en Maldonado, puede atribuirse a varios factores. La digitalización acelerada de las transacciones, impulsada por la pandemia y el auge del comercio electrónico, ha abierto nuevas oportunidades para los estafadores. Métodos como el phishing, las estafas telefónicas y las falsas ofertas en redes sociales se han sofisticado, afectando tanto a residentes permanentes como a turistas. En Maldonado, la afluencia de visitantes durante la temporada estival podría estar amplificando la exposición a este tipo de delitos, especialmente en transacciones relacionadas con alquileres vacacionales o compras online. Otro aspecto relevante es la disparidad en la capacidad de respuesta de las autoridades. Si bien el Ministerio del Interior ha implementado campañas de sensibilización, la velocidad de adaptación de los delincuentes parece superar las medidas preventivas. En departamentos como Maldonado, donde la actividad económica es intensa, la falta de controles específicos en plataformas digitales y la dificultad para rastrear estafas transnacionales representan desafíos significativos.
El aumento de denuncias refleja, en parte, una mayor disposición de las víctimas a reportar estos delitos, lo que podría interpretarse como un avance en la confianza hacia las instituciones. Sin embargo, expertos advierten que las cifras reales podrían ser aún mayores, dado que muchas estafas no se denuncian por vergüenza o desconocimiento.











