
El arquitecto Marcelo Daglio, responsable del proyecto de reforma y ampliación del histórico Hotel Palace, describió la intervención como “un fino trabajo de equilibrio entre el respeto por lo que existe y la modernización y actualización de los programas que vamos a desarrollar ahí”. En diálogo exclusivo con Correo de Punta del Este, detalló la visión arquitectónica que guiará la recuperación del emblemático edificio abandonado en la península.
Daglio, seleccionado tras un concurso entre arquitectos de renombre y trabajando en equipo con el arquitecto Reza Nourian (especializado en interiorismo y diseño estético), enfatizó una postura “muy sensible”. “La obra va a ser como interpretando desde el silencio y no haciendo ruido”, explicó.
La identidad del barrio
Entre los elementos a preservar con especial cuidado figuran el edificio colonial sobre la calle Solís —donde funcionaban la Galería Sur y el taller de Carlos Páez Vilaró, con pilares y barandas traídas de Inglaterra—, el bloque sólido en la esquina que define la identidad del barrio y el patio central con sus palmeras. “No sé si existe declaración patrimonial de las palmeras, pero eso es una condición sine qua non para nosotros, no tocarlas. El proyecto las respeta, incluida la ubicación, no se va a mover ninguna especie de las que están ahí”, aseguró.
El jardín interior, escenario de grandes fiestas de verano hasta los años 70 donde “todo Punta del Este se reunía”, será mantenido intacto.
Aunque el edificio no cuenta con declaratoria de monumento histórico, el proyecto implica un “sacrificio económico” para trabajar por debajo y por arriba de la construcción original. “Nos parece super importante mantener el edificio como está, ya que es un legado histórico absoluto para el barrio, para la zona”, subrayó.
En ruinas
Daglio relató su primera visita al inmueble: “La verdad que una gran depresión. Está todo en ruinas. Es un edificio que no sé por cuánto tiempo quedó abandonado y el propio abandono lo fue deteriorando. Está peor desde adentro que de afuera”. A pesar del deterioro, el reto es “insertar dentro de estas estructuras existentes todo un programa nuevo, un programa que es de alta calidad, tanto las habitaciones como los amenities”.
El futuro hotel cinco estrellas incluirá 43 habitaciones, un sector wellness de más de mil metros cuadrados con spa, yoga, pilates, salas de masajes, hammam inspirado en baños turcos, piscinas de distintas temperaturas y saunas variados. En gastronomía, llevará el sello del chef Marcelo Betancourt (quien gerencia el restaurante de los mismos inversores esta temporada): un restaurante principal, un club privado estilo bar irlandés, otro bar abierto a la calle, salones para eventos y servicios de piscina.
El impacto urbanístico y económico es clave para Daglio. “Cuando uno hace una inversión importante en un sector que está tan perjudicado, puede generar, potenciar a otros vecinos u otros inversores, que traten de incentivar, de invertir y de poner en puesta a punto lo que fue esa parte de Punta del Este décadas atrás”.
Destacó que la calle Solís actúa como “un conector interesante, gastronómico, de movida” hacia el mar, y que el proyecto podría impulsar mejoras en la zona cercana al puerto, hoy “lamentable”.
La obra
El cronograma prevé finalizar el desarrollo del proyecto a fines de junio, licitar en julio y agosto, e iniciar obras en septiembre u octubre. La duración estimada es de dos años y medio a tres años, con una inversión cercana a los 25 millones de dólares. La reapertura se proyecta para la temporada 2028-2029.
Para Daglio, no se trata de demoler y construir algo nuevo, sino de “continuar la misma historia”. “Va a continuar funcionando con su rol original. Es el mismo hotel, en la misma historia de hace más de cien años, que se está reciclando y poniéndose a tono con los tiempos que corren”.
Recordó que el Palace —originariamente Hotel Central, fundado por don Pedro Risso— fue el primer alojamiento turístico de Punta del Este y albergó a figuras destacadas hace más de un siglo. Para la zona deprimida cercana al puerto, este proyecto representa “una de las mejores noticias que ha tenido en los últimos tiempos”, concluyó el arquitecto.











