
La comunidad educativa de la Escuela Rural Nº 45 “Dr. Alfonso Lamas” de Playa Verde se encuentra en alerta ante un conflicto que afecta la educación de 27 niños de primer y segundo grado. Este jueves 26 de marzo, a las 13:00 horas, los padres se reunirán con la prensa en el propio establecimiento para visibilizar la situación.
Florencia Palermo, madre de una alumna y vocera de los padres, explicó que el miércoles se les informó que la inspectora Laura Arce decidió clausurar el salón de primero y segundo grado. Se trata de un aula de 32 metros cuadrados con ventilación adecuada, construida y financiada íntegramente por los propios padres y madres —muchos de ellos constructores y con la participación de un arquitecto— tras más de dos años de solicitar sin éxito un aula móvil a las autoridades.
Según Palermo, el salón funcionaba desde hace más de un año y había sido visitado previamente por las propias inspectoras. La clausura se realizó sin previo aviso ni informe técnico que justificara la medida.
La solución propuesta por las autoridades de Primaria consiste en trasladar a los 27 niños a un espacio de apenas 12 metros cuadrados. “Estamos hablando de una situación completamente absurda. No entran, es inviable, es insalubre”, denunció la vocera.
Palermo recordó que la normativa de Primaria establece un mínimo de 1,7 metros cuadrados por niño. “Acá hacé los cálculos y te das cuenta que es un disparate”, señaló. Una segunda propuesta oficial resultó aún más problemática: utilizar la biblioteca (12 m²) y la dirección (12 m²), dividir la clase en dos grupos y que la maestra dicte desde el pasillo, trasladándose entre ambos ambientes.
Los niños dejaron de asistir a clases desde el miércoles. “Queremos una solución, que nos den la oportunidad. No nos dieron ni siquiera un informe del por qué no estaría habilitado el salón. Queremos garantizar que nuestros hijos puedan asistir a la escuela y tener una educación digna, y también un trabajo digno para la maestra”, expresó Palermo.
La comunidad exige que se habilite el aula construida con esfuerzo propio y que se escuche su reclamo. “Nuestros hijos tienen derecho a una educación digna, a un lugar donde sea saludable que asistan”, concluyó la vocera, quien se mostró abierta a visitas y a ampliar la información.
Crédito imagen: Florencia Palermo











