“Referéndum: inventando un adversario inexistente”, por Pablo Mieres

Los discursos de los principales dirigentes del Frente Amplio y las organizaciones sociales que impulsan el referéndum contra la LUC se centran en caracterizar al actual gobierno como un gobierno que “quiere desmantelar el Estado”, “un gobierno de derecha o de ultraderecha”, “de orientación neoliberal y privatizador” que está “afectando los derechos de los ciudadanos y, en particular, de los más débiles”.
Basta escuchar o leer los discursos y declaraciones de los principales voceros de la oposición para constatar que existe un esfuerzo por caricaturizar la imagen del gobierno de coalición, inventando un adversario que sería para ellos el más conveniente para sumar adhesiones a su favor.
A esta caracterización fallida y “trucha” se agrega un conjunto de falsedades que se repiten una y otra vez en el afán de construir la idea de que la LUC produce efectos perversos sobre la vida de nuestra sociedad. Es así que se inventa lo de los “desalojos express”, las “afectaciones al derecho de huelga” o los supuestos “excesos represivos del accionar policial”.
Nada de ello es verdad y forma parte de una campaña sorprendentemente fraudulenta inventando cosas que no existen. Se trata simplemente de la búsqueda de una construcción artificial para sacar provecho electoral de manera indebida.
Este es un gobierno que mantiene en todos sus términos la presencia del Estado en sus diferentes áreas de actividad. La LUC no contiene en sus artículos ninguna disposición que implique el retiro del Estado de sus actuales responsabilidades y competencias, ni ninguna iniciativa privatizadora.
Este gobierno no ha desandado ninguna de las normas vigentes que han consagrado avances en los derechos de las diferentes minorías. Por el contrario, se continúa avanzando en las iniciativas buscando la equidad de género, protegiendo el derecho a la no discriminación por razones de género, etnia, orientación sexual o cualquier otro tipo de discriminación.
El reciente anuncio de la generalización del acceso gratuito para todas las mujeres a las prótesis mamarias es un ejemplo más de tantos, sobre la preocupación existente en el gobierno por los temas de género y, particularmente de las más débiles y vulnerables.
Este gobierno ha mantenido, mantiene y mantendrá un diálogo permanente con las organizaciones sindicales, protegiendo y garantizando todos los derechos y libertades sindicales.

Probablemente no haya habido tantas instancias de diálogo y convocatorias tripartitas como las que hemos mantenido durante este año y medio de gobierno. Se pronosticaba que se desmantelarían los Consejos de Salarios y, por el contrario, ya ha habido dos rondas salariales y diversas instancias de diálogo para la promoción del empleo. Ha habido sí, la reivindicación de la libertad de trabajo para todos aquellos que quieran hacerlo, en línea y concordancia con las definiciones de la OIT.

Se garantiza la total libertad de expresión y somos una referencia a escala mundial en materia de institucionalidad democrática (somos una de las pocas democracias plenas del mundo) y cualquier evaluación sobre la libertad de expresión nos ubica en los primeros lugares en el mundo.
Somos uno de los países que mejor ha gestionado la pandemia, reconocido de manera generalizada por diferentes organismos internacionales, y lo hemos hecho sin encerrar a los ciudadanos ni obligarlos a una cuarentena obligatoria que, paraadójicamente, promovió la oposición con intensidad en los primeros tiempos de pandemia.
Logramos estar en el podio de los países con mayor cobertura en materia de vacunación, mientras que la oposición nos reclamaba que siguiéramos el ejemplo de Argentina, promoviendo una vacuna que sigue sin tener el reconocimiento técnico internacional de la OMS. Y todavía alguno se anima a “pontificar” sobre nuestra campaña de vacunación.
Las prioridades de la Rendición de Cuentas se concentran en otorgar recursos para la primera infancia en situación de pobreza, la promoción del empleo de los sectores más vulnerables y la regularización de los asentamientos. ¿Les parece que estas prioridades son propias de un gobierno de derecha o de ultraderecha?
Este gobierno sigue expandiendo la política de tolerancia e inclusión en materia del consumo de cannabis, sin ningún tipo de represión y buscando eliminar la estigmatización de aquellos que consumen.
Este gobierno ha generado indudables mejoras en la situación de seguridad de nuestro país. Basta ver las cifras de todos los delitos para confirmar que ha habido un avance claro en esta materia. Y no ha existido ni un solo episodio de extralimitación de la autoridad, ni de represión o abuso policial.
Lamentablemente, en el afán por obtener respaldo ciudadano se miente de manera escandalosa sobre diferentes aspectos de nuestra realidad.
Lo cierto es que la LUC está vigente y rige desde hace casi un año y medio y ninguna de las catástrofes que pronosticaron desde la oposición ha ocurrido.
Como saben que la ciudadanía está manifestando su apoyo mayoritario a la gestión del gobierno, ahora buscan separar el referéndum de la evaluación del gobierno.
Pues nada está más lejos de la verdad, este es un referéndum justamente sobre la gestión del gobierno.
La ciudadanía deberá elegir entre los que quieren el retroceso de los cambios en materia de educación, seguridad y libertades representados por el Frente Amplio, el PIT-CNT y otras organizaciones y los que decimos NO al retroceso y a los esfuerzos por impedir los cambios imprescindibles que los uruguayos mayoritariamente eligieron hace dos años.
Este es un plebiscito sobre la gestión de gobierno. Y este gobierno es un gobierno de libertad, de protección de derechos y de búsqueda de mejorar la seguridad, la educación y la situación de los más débiles. Por más intentos de falsear la realidad que se impulsen.