“Residencia fiscal, las reglas de desempate Uruguay- Argentina la extensión del plazo de gracia a 10 años y reducción de tasa a 7%”, por la Cra. Blanca dos Santos Cruz

En anteriores informes nos hemos referido a las condiciones para obtener la residencia fiscal en Uruguay lo que resumimos al final i
Uruguay aplica el criterio de la fuente (con algunas excepciones) para gravar las rentas de sus residentes, en cambio Argentina aplica el criterio de la renta mundial, tanto para el Impuesto a las ganancias como para el que grava bienes personales. Esta diferencia explica porque quienes deciden radicarse fiscalmente en Uruguay, en general necesitan desvincularse del fisco argentino. Existe un procedimiento de baja, bastante simple pero que podría ser observado por el fisco argentino donde se maneja el concepto de doble residencia fiscal.-
Por esta razón hoy nos referimos a algunas de las cuestiones a tener en cuenta para el cambio de residencia fiscal:
– Al tramitar la residencia fiscal Uruguaya, verificar que se pueda mantener en el futuro, ya que debe cumplirse al final de cada año civil alguna de las condiciones vigentes para poder obtener el certificado que otorga DGI.-
– Verificar que se puede obtener la baja de la residencia fiscal en Argentina o, aunque no se tramite, asegurarse que será en Uruguay donde recaerá la residencia según las condiciones previstas luego de aplicar la regla de desempate.

¿Cómo se pierde la residencia fiscal argentina?
• Si se adquiere la condición de residente permanente en un Estado extranjero según las disposiciones que rijan, salvo que tenga lugar la “doble residencia”. Se hace efectiva desde el primer día del mes siguiente en que se adquiera la residencia extranjera.
• Aun no habiéndose adquirido la condición de residente permanente en un Estado extranjero, si se verifica con relación a la persona, permanencia en el exterior durante un período de 12 meses, contados a partir del día siguiente a la salida. La presencia continua o alternada en el país que no exceda de 90 días en cada período de 12 meses, no hace cambiar el criterio de pérdida de residencia. Se hace efectivo y se puede solicitar la baja fiscal desde el primer día del mes siguiente a que se cumplió la condición. –
Quienes, sí establezcan efectivamente su residencia e intereses vitales en Uruguay y cumplan la condición de no permanecer durante 12 meses corridos en Argentina, con estadías transitorias en ese país que no superen 90 días corridos o alternados, pierden su calidad de residentes argentinos y podrán, incluso deberán, comunicar su baja de residencia fiscal en ese país. La consecuencia será que solo pagarán impuesto en Argentina por las rentas o bienes que tengan en ese país, y que lo harán en calidad de beneficiarios del exterior mediante agente de retención.
De no cumplirse la segunda condición, entonces no basta la obtención de la residencia fiscal en Uruguay, sino que, como podría persistir la doble residencia fiscal, se deberá proceder a la aplicación del siguiente proceso de desempate analizando en ese orden:
– Donde se tiene la única vivienda permanente, lo que se debe poder probar
– En caso de tener vivienda permanente en ambos estados, o de no tenerla en ninguno de los dos, donde se ubica el centro de intereses vitales (hijos, cónyuge, club, actividad principal, etc.)
– Si no puede determinarse lo anterior, donde se vive habitualmente (Uruguay, Argentina, o ninguno de los dos)
– Si lo anterior tampoco puede determinarse recae en el estado en que se es nacional
– Si se fuera nacional de ambos estados, o de ninguno, se resolverá por el mutuo acuerdo entre ambos países, según procedimiento previsto, lo que no prevemos sea tan fácil.
La pérdida de la residencia fiscal se puede acreditar en la Argentina o en el consulado argentino de Uruguay. La misma se puede comunicar vía web, se sugiere verificar el cumplimiento de las condiciones por un eventual procedimiento de control ya que la comunicación de baja no libera al interesado de ser fiscalizado. Si bien existe reglamentación pendiente por parte de AFIP, los
antecedentes permiten suponer que la falta de comunicación de la perdida de la residencia fiscal en Argentina podría aparejar sanciones por incumplimientos formales, aunque no por omisión en el pago de impuestos. Lo que sí está claro por parte de los colegas especializados consultados, es que conviene proceder a la comunicación para evitar sanciones y otras dificultades operativas. También existe dictamen de AFIP en el sentido de que, aun cuando no se tenga más la condición de residente fiscal, no corresponde otorgar la baja hasta tanto no se cancelen los adeudos que se tengan por planes de pago. Por lo tanto “la no residencia fiscal” y todos sus efectos podrían quedar desfasados en el tiempo con la “baja de la residencia fiscal en AFIP”.
La extensión del plazo de gracia y la reducción de tasa en Proyecto de Ley
Uruguay, como una de las excepciones al criterio de la fuente, grava las rentas que sus residentes obtienen sobre rendimientos del capital obtenidos en el exterior, tales como intereses, dividendos, utilidades y similares. Actualmente libera de dicho pago a los no residentes que radican en nuestro país su residencia fiscal, durante el año de obtenida la residencia fiscal y por 5 más, Luego de ese plazo están gravados a la tasa del 12%.

En proyecto de ley presentado ante el Poder Legislativo el 15/6 se propone que a partir del ejercicio 2020 se podrá optar entre:
– el plazo de gracia extendido a 10 años, aplicable también a quienes hayan obtenido la residencia con anterioridad, deduciendo los años por los cuales ya se hizo uso de la opción
– La opción de tributar IRPF a la tasa reducida del 7%

– i Tener inversiones en bienes inmuebles al 31/12 de cada año por un valor superior a 3.500.000 UI (a la fecha aproximadamente U$S 390.000), siempre que se adquieran a partir del 01/07/2020 y que además se permanezca efectivamente en territorio nacional 60 días durante el año civil.
– Tener inversiones en una empresa por un valor superior a 15.000.000 UI (a la fecha aprox. U$S 1.665.000) siempre que la misma se realice a partir del 01/07/2020 y se generen por lo menos 15 nuevos puestos de trabajo directo, en relación de dependencia, a tiempo completo y durante el año civil. Al final de cada año civil se computará la inversión acumulada desde el 1/7/2020. Podrán incluirse inversiones en especie cuya valuación se prevé. Los nuevos puestos de trabajo se computan también desde el 01/7/2020 y no pueden estar relacionados con disminución de puestos en empresas vinculadas.
– Permanecer en el territorio nacional más de 183 días (pudiendo tenerse salidas esporádicas), y radicando en nuestro país los intereses vitales (hijos, cónyuge, actividades sociales)
– Radicando en nuestro país los intereses económicos mediante una actividad que sea la proveedora de los mayores ingresos en relación a cualquier otro país (una empresa).
– Para inversiones anteriores al 01/7/2020, mantener inmuebles, al 31 de diciembre de cada año, cuyo valor de escritura actualizado supere aproximadamente U$S 1:800.000.-
– Para inversiones anteriores al 01/7/2020, participaciones en empresas, con proyectos declarados promovidos, por valor superior a aprox. U$S 5,5 millones.

Estudio Impositivo Contable
Blanca dos Santos Cruz.

*Especialista Tributaria del Mercosur